Las intensas lluvias y los fuertes vientos que azotaron ayer la zona del Valle de Juárez dejaron a su paso una serie de daños que incluyen inundaciones, caída de árboles y el bloqueo de importantes vías de comunicación.
Las afectaciones se extendieron a lo largo de diversos puntos, desde el poblado de Jesús Carranza hasta Praxedis G. Guerrero, impactando principalmente los arroyos y riachuelos que cruzan la carretera Juárez-Porvenir.
Uno de los puntos más críticos se registró en la zona de La Colorada, donde el desbordamiento de un arroyo impidió el paso de vehículos, sumándose a los reportes de encharcamientos y arrastre de tierra sobre la cinta asfáltica en otros tramos de la carretera.
Además de la infraestructura vial, el suministro eléctrico fue uno de los servicios más perjudicados en toda la región.
Gabriela López, directora del Departamento de Protección Civil del Municipio de Guadalupe, explicó que las ráfagas de viento fueron las responsables de los daños a la red eléctrica.
Al respecto, la funcionaria señaló que “lo que más nos afectó fue el aire, nos tumbó los postes de electricidad en el poblado de Porfirio Parra, nos afectó en la electricidad hasta el poblado de Praxedis”.
López detalló que se contabilizaron entre cinco y seis postes derribados, además de diversos árboles que quedaron a media carretera, aunque aclaró que en su jurisdicción no se presentaron desbordamientos de arroyos tan severos como en otras zonas.
Por su parte, los residentes de los poblados afectados manifestaron su frustración ante la interrupción de los servicios básicos.
Manuel Estrada, habitante del poblado de Barreales, relató que se quedaron sin energía eléctrica durante varias horas.
Estrada comentó que, aunque la lluvia en su localidad no fue tan intensa como en el municipio vecino de Guadalupe, el servicio es sumamente sensible a las condiciones climáticas.
“Aquí nomás con poquillo aire que haya y que haga ya se va la luz”, afirmó el poblador, quien añadió que incluso con “unos cuantos truenos o unos relámpagos”, el suministro suele fallar de manera inmediata.
Las autoridades realizaron los trabajos en la zona para remover los árboles caídos y restablecer la circulación, mientras que las brigadas de electricidad laboran en el poblado de Guadalupe, Distrito Bravos, y áreas circunvecinas donde el suministro se vio afectado por varias horas.
redaccion@redaccion.diario.com.mx
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Las intensas lluvias y los fuertes vientos que azotaron ayer la zona del Valle de Juárez dejaron a su paso una serie de daños que incluyen inundaciones, caída de árboles y el bloqueo de importantes vías de comunicación.
Las afectaciones se extendieron a lo largo de diversos puntos, desde el poblado de Jesús Carranza hasta Praxedis G. Guerrero, impactando principalmente los arroyos y riachuelos que cruzan la carretera Juárez-Porvenir.
Uno de los puntos más críticos se registró en la zona de La Colorada, donde el desbordamiento de un arroyo impidió el paso de vehículos, sumándose a los reportes de encharcamientos y arrastre de tierra sobre la cinta asfáltica en otros tramos de la carretera.
Además de la infraestructura vial, el suministro eléctrico fue uno de los servicios más perjudicados en toda la región.
Gabriela López, directora del Departamento de Protección Civil del Municipio de Guadalupe, explicó que las ráfagas de viento fueron las responsables de los daños a la red eléctrica.
Al respecto, la funcionaria señaló que “lo que más nos afectó fue el aire, nos tumbó los postes de electricidad en el poblado de Porfirio Parra, nos afectó en la electricidad hasta el poblado de Praxedis”.
López detalló que se contabilizaron entre cinco y seis postes derribados, además de diversos árboles que quedaron a media carretera, aunque aclaró que en su jurisdicción no se presentaron desbordamientos de arroyos tan severos como en otras zonas.
Por su parte, los residentes de los poblados afectados manifestaron su frustración ante la interrupción de los servicios básicos.
Manuel Estrada, habitante del poblado de Barreales, relató que se quedaron sin energía eléctrica durante varias horas.
Estrada comentó que, aunque la lluvia en su localidad no fue tan intensa como en el municipio vecino de Guadalupe, el servicio es sumamente sensible a las condiciones climáticas.
“Aquí nomás con poquillo aire que haya y que haga ya se va la luz”, afirmó el poblador, quien añadió que incluso con “unos cuantos truenos o unos relámpagos”, el suministro suele fallar de manera inmediata.
Las autoridades realizaron los trabajos en la zona para remover los árboles caídos y restablecer la circulación, mientras que las brigadas de electricidad laboran en el poblado de Guadalupe, Distrito Bravos, y áreas circunvecinas donde el suministro se vio afectado por varias horas.
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