El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que un acuerdo para reabrir el Estrecho de Ormuz podría concretarse esta semana, mientras Irán y Omán avanzan lentamente hacia un pacto sobre la crucial vía marítima que podría aliviar la presión sobre la economía mundial y, potencialmente, poner fin a la guerra.
Estados Unidos, junto con Israel, inició la guerra el 28 de febrero citando diversos objetivos que incluían derrocar al gobierno de Teherán y poner fin a su programa nuclear.
Pero esos objetivos no se lograron, y el conflicto ha derivado en una lucha por Ormuz.
El Gobierno de Trump ha descartado cualquier acuerdo que otorgue a Irán el control del estrecho, que era una vía marítima internacional abierta antes de la guerra pero el tránsito se ha reducido, en el mejor de los casos, a un goteo.
Un acuerdo que otorgue a Irán autoridad sobre él sería visto como una gran derrota para Estados Unidos y una ruptura con las normas globales.
El cierre del estrecho, por el que antes pasaba una quinta parte del petróleo y el gas natural que se comercializan en el mundo, ha elevado el precio del combustible y de los productos básicos mucho más allá de la región, sacudiendo la economía global.
Trump también enfrenta una creciente presión para poner fin a una guerra impopular antes de las elecciones legislativas de mitad mandato.
El Mandatario respondió a preguntas de periodistas que viajaban con él en California sobre un reporte de la web de noticias Axios, según el cual podría hacerse un anuncio sobre el estrecho de Ormuz hoy.
«Podría ocurrir. Mañana o pasado mañana», afirmó, hablando ayer por la noche, hora de California. «Se ha logrado mucho progreso».
Los precios del petróleo bajaron inicialmente ante la esperanza de un acuerdo que permitiría reanudar el transporte marítimo, pero más tarde subieron ligeramente.
El crudo Brent, referencia internacional, rondaba los 80 dólares por barril el miércoles, muy lejos de los niveles récord que alcanzó en el punto álgido del conflicto.
En los últimos días, Trump ha vuelto a alternar entre amenazar con ataques masivos y expresar su apoyo a los esfuerzos diplomáticos.
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El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que un acuerdo para reabrir el Estrecho de Ormuz podría concretarse esta semana, mientras Irán y Omán avanzan lentamente hacia un pacto sobre la crucial vía marítima que podría aliviar la presión sobre la economía mundial y, potencialmente, poner fin a la guerra.
Estados Unidos, junto con Israel, inició la guerra el 28 de febrero citando diversos objetivos que incluían derrocar al gobierno de Teherán y poner fin a su programa nuclear.
Pero esos objetivos no se lograron, y el conflicto ha derivado en una lucha por Ormuz.
El Gobierno de Trump ha descartado cualquier acuerdo que otorgue a Irán el control del estrecho, que era una vía marítima internacional abierta antes de la guerra pero el tránsito se ha reducido, en el mejor de los casos, a un goteo.
Un acuerdo que otorgue a Irán autoridad sobre él sería visto como una gran derrota para Estados Unidos y una ruptura con las normas globales.
El cierre del estrecho, por el que antes pasaba una quinta parte del petróleo y el gas natural que se comercializan en el mundo, ha elevado el precio del combustible y de los productos básicos mucho más allá de la región, sacudiendo la economía global.
Trump también enfrenta una creciente presión para poner fin a una guerra impopular antes de las elecciones legislativas de mitad mandato.
El Mandatario respondió a preguntas de periodistas que viajaban con él en California sobre un reporte de la web de noticias Axios, según el cual podría hacerse un anuncio sobre el estrecho de Ormuz hoy.
«Podría ocurrir. Mañana o pasado mañana», afirmó, hablando ayer por la noche, hora de California. «Se ha logrado mucho progreso».
Los precios del petróleo bajaron inicialmente ante la esperanza de un acuerdo que permitiría reanudar el transporte marítimo, pero más tarde subieron ligeramente.
El crudo Brent, referencia internacional, rondaba los 80 dólares por barril el miércoles, muy lejos de los niveles récord que alcanzó en el punto álgido del conflicto.
En los últimos días, Trump ha vuelto a alternar entre amenazar con ataques masivos y expresar su apoyo a los esfuerzos diplomáticos.
Diario MX
