En 1988, Charles Bukowski escribió el poema ‘Joe’ sobre la visita de un entrevistador alemán con heroico saque para el jaco. En el texto, la novia de Bukowski está “impresionada” con el invitado, y el escritor se pone “un poco celoso”, no solo por ello, sino porque “para un hombre que aparenta ser duro es difícil conocer a alguien que de verdad lo es, de manera natural”. La elegía termina en réquiem, pues Joe es atropellado por un camión cuando anda por el arcén de una autopista, borracho tras celebrar su 43º cumpleaños.
En 1988, Charles Bukowski escribió el poema ‘Joe’ sobre la visita de un entrevistador alemán con heroico saque para el jaco. En el texto, la novia de Bukowski está “impresionada” con el invitado, y el escritor se pone “un poco celoso”, no solo por ello, sino porque “para un hombre que aparenta ser duro es difícil conocer a alguien que de verdad lo es, de manera natural”. La elegía termina en réquiem, pues Joe es atropellado por un camión cuando anda por el arcén de una autopista, borracho tras celebrar su 43º cumpleaños. Seguir leyendo
En 1988, Charles Bukowski escribió el poema ‘Joe’ sobre la visita de un entrevistador alemán con heroico saque para el jaco. En el texto, la novia de Bukowski está “impresionada” con el invitado, y el escritor se pone “un poco celoso”, no solo por ello, sino porque “para un hombre que aparenta ser duro es difícil conocer a alguien que de verdad lo es, de manera natural”. La elegía termina en réquiem, pues Joe es atropellado por un camión cuando anda por el arcén de una autopista, borracho tras celebrar su 43º cumpleaños.
