En un lugar de la literatura colombiana donde conviven el feminismo, la ciencia ficción, la medicina natural y la historia de la violencia, nació la escritora Albalucía Ángel. La novelista pereirana que cumplió esta semana 90 años fue reconocida este viernes por su contribución a las letras colombianas con el premio León de Greiff, un reconocimiento que llega al final de su vida. “Dicen que somos las escritoras silenciadas, pero mentiras, somos las ignoradas”, dice en entrevista con EL PAÍS. Ignorada a pesar de que vivió en Europa con los grandes del boom, de Carlos Fuentes a Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa, pero más cantando rancheras para ellos que encontrando su apoyo o el de sus editoriales amigas. Cuenta, por ejemplo, que no obtuvo la bendición de Carmen Barcells, la poderosa agente literaria.
La novelista colombiana recibe el premio León de Greiff en reconocimiento a su mérito literario tras haber sido ignorada durante décadas por escritores del boom latinoamericano y agentes literarios
En un lugar de la literatura colombiana donde conviven el feminismo, la ciencia ficción, la medicina natural y la historia de la violencia, nació la escritora Albalucía Ángel. La novelista pereirana que cumplió esta semana 90 años fue reconocida este viernes por su contribución a las letras colombianas con el premio León de Greiff, un reconocimiento que llega al final de su vida. “Dicen que somos las escritoras silenciadas, pero mentiras, somos las ignoradas”, dice en entrevista con EL PAÍS. Ignorada a pesar de que vivió en Europa con los grandes del boom, de Carlos Fuentes a Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa, pero más cantando rancheras para ellos que encontrando su apoyo o el de sus editoriales amigas. Cuenta, por ejemplo, que no obtuvo la bendición de Carmen Barcells, la poderosa agente literaria.
