Tash Aw (Taipéi, 1971) lleva dos décadas escribiendo sobre las fracturas de la Malasia contemporánea, el país de su infancia y el centro magnético de su literatura: entre campo y ciudad, pobreza y ascenso social, pertenencia y sentimiento de extranjería. Debutó con una novela histórica como La fábrica de sedas (Salamandra), pero quizá su libro más extraordinario sea Extraños en el muelle (Amok), un pequeño volumen donde reconstruyó la emigración de sus abuelos desde China, la pobreza de sus padres y los silencios familiares que marcaron su infancia.
Tash Aw (Taipéi, 1971) lleva dos décadas escribiendo sobre las fracturas de la Malasia contemporánea, el país de su infancia y el centro magnético de su literatura: entre campo y ciudad, pobreza y ascenso social, pertenencia y sentimiento de extranjería. Debutó con una novela histórica como La fábrica de sedas (Salamandra), pero quizá su libro más extraordinario sea Extraños en el muelle (Amok), un pequeño volumen donde reconstruyó la emigración de sus abuelos desde China, la pobreza de sus padres y los silencios familiares que marcaron su infancia. Seguir leyendo
Tash Aw (Taipéi, 1971) lleva dos décadas escribiendo sobre las fracturas de la Malasia contemporánea, el país de su infancia y el centro magnético de su literatura: entre campo y ciudad, pobreza y ascenso social, pertenencia y sentimiento de extranjería. Debutó con una novela histórica como La fábrica de sedas (Salamandra), pero quizá su libro más extraordinario sea Extraños en el muelle (Amok), un pequeño volumen donde reconstruyó la emigración de sus abuelos desde China, la pobreza de sus padres y los silencios familiares que marcaron su infancia.
