Hace unas semanas, mis amigos me dijeron que se independizaban. De un grupo de diez personas, después de años trabajando, solo dos lo han conseguido. Lo cierto es que tuve que fingir una sonrisa y tratar de ignorar la ansiedad en mi pecho. ¿Me alegro por ellos? Pues claro, solo quiero que sean felices. Pero la noticia fue un recordatorio de que yo no puedo independizarme y de que el resto de los allí presentes tampoco; de que la vivienda dejó de ser un derecho y de que vivo en una sociedad intoxicada por la precariedad que me hace egoísta y me hace sentir infeliz cuando las personas que más quiero en el mundo me dan una buena noticia. ¿A dónde va a llevarnos todo esto?
EL PAÍS
Hace unas semanas, mis amigos me dijeron que se independizaban. De un grupo de diez personas, después de años trabajando, solo dos lo han conseguido. Lo cierto es que tuve que fingir una sonrisa y tratar de ignorar la ansiedad en mi pecho. ¿Me alegro por ellos? Pues claro, solo quiero que sean felices. Pero la noticia fue un recordatorio de que yo no puedo independizarme y de que el resto de los allí presentes tampoco; de que la vivienda dejó de ser un derecho y de que vivo en una sociedad intoxicada por la precariedad que me hace egoísta y me hace sentir infeliz cuando las personas que más quiero en el mundo me dan una buena noticia. ¿A dónde va a llevarnos todo esto?
Hace unas semanas, mis amigos me dijeron que se independizaban. De un grupo de diez personas, después de años trabajando, solo dos lo han conseguido. Lo cierto es que tuve que fingir una sonrisa y tratar de ignorar la ansiedad en mi pecho. ¿Me alegro por ellos? Pues claro, solo quiero que sean felices. Pero la noticia fue un recordatorio de que yo no puedo independizarme y de que el resto de los allí presentes tampoco; de que la vivienda dejó de ser un derecho y de que vivo en una sociedad intoxicada por la precariedad que me hace egoísta y me hace sentir infeliz cuando las personas que más quiero en el mundo me dan una buena noticia. ¿A dónde va a llevarnos todo esto? Seguir leyendo
