El director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, dice que no le preocupa que las máquinas se parezcan cada vez más a los humanos, sino que los humanos se parezcan cada vez más a las máquinas. Los robots existen para librar a las personas de las tareas más penosas, y los modelos grandes de lenguaje (LLM) como ChatGPT no son una excepción, porque escribir es un trabajo duro. Los que nos ganamos la vida juntando letras podemos utilizar los LLM para documentarnos, pero huimos como de la peste de usarlos para escribir. Entendemos que ese es nuestro trabajo, y que lo perderemos en el mismo instante en que lo deleguemos en ChatGPT.
El creciente uso de la IA generativa para hacer textos intrascendentes está aplanando y uniformando la cultura y el conocimiento
El director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, dice que no le preocupa que las máquinas se parezcan cada vez más a los humanos, sino que los humanos se parezcan cada vez más a las máquinas. Los robots existen para librar a las personas de las tareas más penosas, y los modelos grandes de lenguaje (LLM) como ChatGPT no son una excepción, porque escribir es un trabajo duro. Los que nos ganamos la vida juntando letras podemos utilizar los LLM para documentarnos, pero huimos como de la peste de usarlos para escribir. Entendemos que ese es nuestro trabajo, y que lo perderemos en el mismo instante en que lo deleguemos en ChatGPT.
