Es imposible saber qué ocurrió en aquel piso lujoso antes de la muerte de Zac Brettler, pero a la vez parece imposible que haya una investigación más exhaustiva sobre aquel caso que la realizada por el colosal periodista que es Patrick Radden Keefe. El hijo del oligarca (Seix Barral / Periscopi) puede leerse como un true crime, pero es mucho más. Es otra obra maestra. El autor de No digas nada y El imperio del dolor ilumina una espiral de mentiras para construir un retablo crítico y espectral de un Londres podrido por el dinero opaco. Allí murió aquel chaval y el motor primero del libro fue la obsesión de sus padres por comprender la pérdida.
Es imposible saber qué ocurrió en aquel piso lujoso antes de la muerte de Zac Brettler, pero a la vez parece imposible que haya una investigación más exhaustiva sobre aquel caso que la realizada por el colosal periodista que es Patrick Radden Keefe. El hijo del oligarca (Seix Barral / Periscopi) puede leerse como un true crime, pero es mucho más. Es otra obra maestra. El autor de No digas nada y El imperio del dolor ilumina una espiral de mentiras para construir un retablo crítico y espectral de un Londres podrido por el dinero opaco. Allí murió aquel chaval y el motor primero del libro fue la obsesión de sus padres por comprender la pérdida. Seguir leyendo
Es imposible saber qué ocurrió en aquel piso lujoso antes de la muerte de Zac Brettler, pero a la vez parece imposible que haya una investigación más exhaustiva sobre aquel caso que la realizada por el colosal periodista que es Patrick Radden Keefe. El hijo del oligarca (Seix Barral / Periscopi) puede leerse como un true crime, pero es mucho más. Es otra obra maestra. El autor de No digas nada y El imperio del dolor ilumina una espiral de mentiras para construir un retablo crítico y espectral de un Londres podrido por el dinero opaco. Allí murió aquel chaval y el motor primero del libro fue la obsesión de sus padres por comprender la pérdida.
