Los operadores reforzaron este viernes sus apuestas a que la Reserva Federal subirá las tasas de interés a corto plazo en su reunión de la próxima semana, tras conocerse los últimos datos de inflación.
La inflación de los precios al consumo en Estados Unidos, excluyendo la energía y los alimentos -un indicador clave de la presión subyacente sobre los precios-, subió 0.3% el mes pasado con respecto al anterior, según informó la Oficina de Estadísticas Laborales, por encima del 0.2% que habían previsto los economistas.
Los operadores estiman ahora que hay un 85% de probabilidades de que se produzca un alza de un cuarto de punto en la reunión de la Fed del 15 al 16 de septiembre, frente al 70% aproximadamente que se barajaba antes del reporte.
Los precios al consumo en Estados Unidos se aceleraron en agosto, al repuntar el precio de la gasolina tras dos caídas mensuales consecutivas.
El Índice de Precios al Consumo (IPC) aumentó un 0.4% el mes pasado, tras registrar un alza del 0.1% en julio, según informó la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo.
En los 12 meses hasta agosto, la inflación al consumo se situó en el 3.4%, tras registrar el mismo incremento en julio.
Los economistas sondeados por Reuters esperaban un alza del 0.4% en términos mensuales y un 3.4% interanual. Excluyendo los componentes volátiles de alimentos y energía, el IPC subió un 0.3% mensual, tras avanzar un 0.2% en julio.
El denominado IPC subyacente aumentó un 2.4% interanual en agosto, después de subir un 2.5% en julio.
El banco central estadounidense utiliza el índices de precios de los gastos de consumo personal (PCE) para fijar su objetivo de inflación del 2%.
El Gobierno informó el jueves de un aumento del Índice de Precios al Productor (IPP) en agosto, con fuertes alzas en varios componentes clave que influyen en el cálculo de la inflación del PCE. Esto se sumó al sólido informe de empleo de la semana pasada para reforzar las perspectivas de una subida de tasas la próxima semana.
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Los operadores reforzaron este viernes sus apuestas a que la Reserva Federal subirá las tasas de interés a corto plazo en su reunión de la próxima semana, tras conocerse los últimos datos de inflación.
La inflación de los precios al consumo en Estados Unidos, excluyendo la energía y los alimentos -un indicador clave de la presión subyacente sobre los precios-, subió 0.3% el mes pasado con respecto al anterior, según informó la Oficina de Estadísticas Laborales, por encima del 0.2% que habían previsto los economistas.
Los operadores estiman ahora que hay un 85% de probabilidades de que se produzca un alza de un cuarto de punto en la reunión de la Fed del 15 al 16 de septiembre, frente al 70% aproximadamente que se barajaba antes del reporte.
Los precios al consumo en Estados Unidos se aceleraron en agosto, al repuntar el precio de la gasolina tras dos caídas mensuales consecutivas.
El Índice de Precios al Consumo (IPC) aumentó un 0.4% el mes pasado, tras registrar un alza del 0.1% en julio, según informó la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo.
En los 12 meses hasta agosto, la inflación al consumo se situó en el 3.4%, tras registrar el mismo incremento en julio.
Los economistas sondeados por Reuters esperaban un alza del 0.4% en términos mensuales y un 3.4% interanual. Excluyendo los componentes volátiles de alimentos y energía, el IPC subió un 0.3% mensual, tras avanzar un 0.2% en julio.
El denominado IPC subyacente aumentó un 2.4% interanual en agosto, después de subir un 2.5% en julio.
El banco central estadounidense utiliza el índices de precios de los gastos de consumo personal (PCE) para fijar su objetivo de inflación del 2%.
El Gobierno informó el jueves de un aumento del Índice de Precios al Productor (IPP) en agosto, con fuertes alzas en varios componentes clave que influyen en el cálculo de la inflación del PCE. Esto se sumó al sólido informe de empleo de la semana pasada para reforzar las perspectivas de una subida de tasas la próxima semana.
Diario MX
