Mis vecinos se han convertido en extraños de paso de los que no sé nada. Dentro de unas semanas o unos meses, otros ocuparán su lugar, alimentando este sistema feroz en el que solo unos pocos se enriquecen a costa de los demás. Vivo en un barrio antiguo al que los inversores están lavando la cara debido a su posición privilegiada en el centro de la ciudad. Tras años de dejadez por parte de los políticos, los vecinos de siempre —los pocos que quedamos— habríamos preferido quedarnos como estábamos: con los edificios medio en ruinas y las farolas dando fallos, antes que presenciar esta carrera por arreglar todo el vecindario y restaurar pisos antiguos para hacer negocio a costa de la humanidad que los habitaba.
Los mensajes para el director ponen el foco en el mercado inmobiliario, la crisis de Ceuta, la justicia para los sirios y las piscinas públicas de Madrid
Mis vecinos se han convertido en extraños de paso de los que no sé nada. Dentro de unas semanas o unos meses, otros ocuparán su lugar, alimentando este sistema feroz en el que solo unos pocos se enriquecen a costa de los demás. Vivo en un barrio antiguo al que los inversores están lavando la cara debido a su posición privilegiada en el centro de la ciudad. Tras años de dejadez por parte de los políticos, los vecinos de siempre —los pocos que quedamos— habríamos preferido quedarnos como estábamos: con los edificios medio en ruinas y las farolas dando fallos, antes que presenciar esta carrera por arreglar todo el vecindario y restaurar pisos antiguos para hacer negocio a costa de la humanidad que los habitaba.
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