Cuando se emitía Los Soprano, y después también con Breaking Bad y hasta con Juego de tronos, se repitió hasta la saciedad el término “edad de oro de las series”. Este prestigioso latiguillo denominó una época en la que, tras muchos años a la sombra del cine, la ficción televisiva abrazó nuevas temáticas (y presupuestos), contó historias rompedoras de diversos géneros y convirtió las series en la conversación global por encima del cine. Pero Hollywood y el mundo del entretenimiento han cambiado de arriba abajo desde principio de siglo. La industria televisiva ni siquiera es comparable a la de hace una década. La era dorada de las series acabó y también lo hizo el pico de popularidad y calidad de su industria. Ahora se abraza la era de la disminución.
Cuando se emitía Los Soprano, y después también con Breaking Bad y hasta con Juego de tronos, se repitió hasta la saciedad el término “edad de oro de las series”. Este prestigioso latiguillo denominó una época en la que, tras muchos años a la sombra del cine, la ficción televisiva abrazó nuevas temáticas (y presupuestos), contó historias rompedoras de diversos géneros y convirtió las series en la conversación global por encima del cine. Pero Hollywood y el mundo del entretenimiento han cambiado de arriba abajo desde principio de siglo. La industria televisiva ni siquiera es comparable a la de hace una década. La era dorada de las series acabó y también lo hizo el pico de popularidad y calidad de su industria. Ahora se abraza la era de la disminución. Seguir leyendo
Cuando se emitía Los Soprano, y después también con Breaking Bad y hasta con Juego de tronos, se repitió hasta la saciedad el término “edad de oro de las series”. Este prestigioso latiguillo denominó una época en la que, tras muchos años a la sombra del cine, la ficción televisiva abrazó nuevas temáticas (y presupuestos), contó historias rompedoras de diversos géneros y convirtió las series en la conversación global por encima del cine. Pero Hollywood y el mundo del entretenimiento han cambiado de arriba abajo desde principio de siglo. La industria televisiva ni siquiera es comparable a la de hace una década. La era dorada de las series acabó y también lo hizo el pico de popularidad y calidad de su industria. Ahora se abraza la era de la disminución.
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