“En la música de Bach no es el carácter de la melodía lo que emociona, sino su curva”, escribió Claude Debussy en 1901. Más que el tema, le conmovía el movimiento paralelo de varias líneas cuyo encuentro, fortuito o unánime, genera la emoción. Lo llamó “arabesco” o “principio del ornamento”, aunque precisó que no se refería a los adornos de las gramáticas musicales. Esa curva articuló la Suite francesa núm. 2 de Johann Sebastian Bach con la que Beatrice Rana (Copertino, 33 años) abrió el jueves su recital en el Auditorio de Zaragoza.
XXIX CICLO DE GRANDES SOLISTAS PILAR BAYONA
Obras de Bach, Debussy y Chopin
Beatrice Rana (piano)
Auditorio de Zaragoza. Sala Mozart, 8 de octubre
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“En la música de Bach no es el carácter de la melodía lo que emociona, sino su curva”, escribió Claude Debussy en 1901. Más que el tema, le conmovía el movimiento paralelo de varias líneas cuyo encuentro, fortuito o unánime, genera la emoción. Lo llamó “arabesco” o “principio del ornamento”, aunque precisó que no se refería a los adornos de las gramáticas musicales. Esa curva articuló la Suite francesa núm. 2 de Johann Sebastian Bach con la que Beatrice Rana (Copertino, 33 años) abrió el jueves su recital en el Auditorio de Zaragoza.
XXIX CICLO DE GRANDES SOLISTAS PILAR BAYONA
Obras de Bach, Debussy y Chopin
Beatrice Rana (piano)
Auditorio de Zaragoza. Sala Mozart, 8 de octubre
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