Un descarrilamiento ferroviario registrado la mañana de este jueves provocó un severo caos vial en el área central de El Paso, luego de que 18 vagones de un tren de Union Pacific salieran de las vías y 10 de ellos volcaran, dejando prácticamente dividida esa zona de la ciudad y obligando al cierre de importantes vialidades, incluidos accesos a la Interestatal 10, la principal vía rápida de El Paso.
Si bien no hubo personas heridas, el percance causó molestias entre los conductores que utilizan esa arteria, quienes se encontraron de manera repentina con largas filas y desviaciones durante horas.
El incidente ocurrió alrededor de las 11:43 de la mañana, en el área ferroviaria localizada sobre Cotton Street, cerca de las avenidas Montana y Wyoming, debajo del puente de Cotton.
El convoy, compuesto por alrededor de 200 vagones, quedó atravesado en el sector, impidiendo el tránsito por diferentes calles y generando desconcierto entre decenas de automovilistas.
Conductores que circulaban por el área se encontraron repentinamente con calles bloqueadas y largas filas de vehículos, sin conocer inicialmente la magnitud de lo que había ocurrido.. Agentes del Departamento de Policía de El Paso establecieron cierres y desviaciones mientras los equipos de emergencia evaluaban la situación.
A pesar de lo aparatoso del accidente, no se reportaron personas lesionadas, confirmaron tanto el Departamento de Bomberos de El Paso (EPFD) como Union Pacific.
«Por fortuna no fue en una zona habitacional», expresó Jessica Alvarado, residente del sector, al señalar que las consecuencias pudieron haber sido mayores si los vagones hubieran descarrilado cerca de viviendas.
El percance se produjo dentro de un área de patios ferroviarios y desvíos de vías, donde varios de los vagones se desprendieron de sus ruedas y terminaron volcados a un costado de la vía.
La emergencia provocó una importante movilización. De acuerdo con el Departamento de Bomberos, 17 unidades y alrededor de 40 bomberos fueron enviados al lugar para evaluar los riesgos y apoyar en las labores de respuesta.
Los departamentos de Policía y Bomberos utilizaron, además, drones para monitorear desde el aire la extensión del descarrilamiento y las condiciones de los vagones.
Una de las principales preocupaciones iniciales era determinar si alguno de los carros transportaba sustancias que pudieran representar un peligro para la población.
El Grupo de Trabajo sobre Materiales Peligrosos del EPFD inspeccionó la zona y determinó que no existía ningún material peligroso que representara una amenaza para el público. Los materiales derramados tampoco fueron considerados un riesgo para las personas que se encontraban en los alrededores.
Tras descartar una emergencia por sustancias peligrosas, Union Pacific asumió el control de las labores relacionadas con el tren, y comenzó los trabajos para retirar los vagones dañados y liberar las vías.
«Las tripulaciones de Union Pacific están respondiendo al incidente, que está bajo investigación», informó la compañía ferroviaria. Hasta el momento, Union Pacific no ha dado a conocer qué provocó que los vagones abandonaran las vías.
El descarrilamiento tuvo un impacto inmediato sobre la circulación vehicular, debido a que el tren quedó bloqueando diversos puntos de acceso en una de las zonas con mayor movimiento de El Paso.
La policía estableció cierres en diferentes sectores, incluyendo tramos y accesos relacionados con Cotton Street, Missouri Avenue, Texas Avenue y Willow Street, además de afectaciones en accesos de la Interestatal 10.
Las autoridades pidieron a los automovilistas evitar el área y utilizar rutas alternas mientras continuaban las maniobras.

El bloqueo provocó largas filas y confusión entre algunos conductores que intentaban ingresar o salir del centro de la ciudad, y se encontraban con vialidades cerradas por el operativo.
El alcalde de El Paso, Renard Johnson, informó que se mantuvo en comunicación con Union Pacific y con la Oficina de Manejo de Emergencias de la ciudad, para conocer el desarrollo de la contingencia.
«La escena está contenida y, en este momento, no hay ninguna amenaza inmediata para la salud o la seguridad de las personas en el área circundante», señaló el alcalde mediante un comunicado difundido en redes sociales.
Johnson agregó que las autoridades continuarían monitoreando la situación y proporcionarían información conforme avanzaran las labores. «Eviten el área y permitan que el personal de emergencia continúe con su trabajo», pidió a la comunidad.
Una vez controlados los riesgos inmediatos, decenas de trabajadores de Union Pacific comenzaron las maniobras para atender los vagones que quedaron fuera de las vías.
La empresa ferroviaria quedó a cargo de la limpieza del sitio y del retiro de las unidades descarriladas, una operación que podría resultar compleja debido al número de vagones involucrados y a que varios terminaron completamente volcados.
Hasta ahora se desconoce cuánto tiempo será necesario para retirar los vagones dañados, reparar las vías y restablecer por completo las operaciones ferroviarias y la circulación en las calles afectadas, incluidos los accesos a la Interestatal 10.
Las autoridades tampoco han establecido públicamente la causa del descarrilamiento, por lo que Union Pacific mantiene abierta la investigación para determinar qué provocó el accidente.
Aunque el incidente dejó una escena aparatosa y alteró durante horas la movilidad en el corazón de El Paso, autoridades destacaron que el saldo fue únicamente material, sin personas lesionadas y sin una amenaza por sustancias peligrosas para los residentes de los sectores cercanos. (Jaime Torres/El Diario de El Paso)
jtorres@diariousa.com
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Un descarrilamiento ferroviario registrado la mañana de este jueves provocó un severo caos vial en el área central de El Paso, luego de que 18 vagones de un tren de Union Pacific salieran de las vías y 10 de ellos volcaran, dejando prácticamente dividida esa zona de la ciudad y obligando al cierre de importantes vialidades, incluidos accesos a la Interestatal 10, la principal vía rápida de El Paso.
Si bien no hubo personas heridas, el percance causó molestias entre los conductores que utilizan esa arteria, quienes se encontraron de manera repentina con largas filas y desviaciones durante horas.
El incidente ocurrió alrededor de las 11:43 de la mañana, en el área ferroviaria localizada sobre Cotton Street, cerca de las avenidas Montana y Wyoming, debajo del puente de Cotton.
El convoy, compuesto por alrededor de 200 vagones, quedó atravesado en el sector, impidiendo el tránsito por diferentes calles y generando desconcierto entre decenas de automovilistas.
Conductores que circulaban por el área se encontraron repentinamente con calles bloqueadas y largas filas de vehículos, sin conocer inicialmente la magnitud de lo que había ocurrido.. Agentes del Departamento de Policía de El Paso establecieron cierres y desviaciones mientras los equipos de emergencia evaluaban la situación.
A pesar de lo aparatoso del accidente, no se reportaron personas lesionadas, confirmaron tanto el Departamento de Bomberos de El Paso (EPFD) como Union Pacific.
«Por fortuna no fue en una zona habitacional», expresó Jessica Alvarado, residente del sector, al señalar que las consecuencias pudieron haber sido mayores si los vagones hubieran descarrilado cerca de viviendas.
El percance se produjo dentro de un área de patios ferroviarios y desvíos de vías, donde varios de los vagones se desprendieron de sus ruedas y terminaron volcados a un costado de la vía.
La emergencia provocó una importante movilización. De acuerdo con el Departamento de Bomberos, 17 unidades y alrededor de 40 bomberos fueron enviados al lugar para evaluar los riesgos y apoyar en las labores de respuesta.
Los departamentos de Policía y Bomberos utilizaron, además, drones para monitorear desde el aire la extensión del descarrilamiento y las condiciones de los vagones.
Una de las principales preocupaciones iniciales era determinar si alguno de los carros transportaba sustancias que pudieran representar un peligro para la población.
El Grupo de Trabajo sobre Materiales Peligrosos del EPFD inspeccionó la zona y determinó que no existía ningún material peligroso que representara una amenaza para el público. Los materiales derramados tampoco fueron considerados un riesgo para las personas que se encontraban en los alrededores.
Tras descartar una emergencia por sustancias peligrosas, Union Pacific asumió el control de las labores relacionadas con el tren, y comenzó los trabajos para retirar los vagones dañados y liberar las vías.
«Las tripulaciones de Union Pacific están respondiendo al incidente, que está bajo investigación», informó la compañía ferroviaria. Hasta el momento, Union Pacific no ha dado a conocer qué provocó que los vagones abandonaran las vías.
El descarrilamiento tuvo un impacto inmediato sobre la circulación vehicular, debido a que el tren quedó bloqueando diversos puntos de acceso en una de las zonas con mayor movimiento de El Paso.
La policía estableció cierres en diferentes sectores, incluyendo tramos y accesos relacionados con Cotton Street, Missouri Avenue, Texas Avenue y Willow Street, además de afectaciones en accesos de la Interestatal 10.
Las autoridades pidieron a los automovilistas evitar el área y utilizar rutas alternas mientras continuaban las maniobras.

El bloqueo provocó largas filas y confusión entre algunos conductores que intentaban ingresar o salir del centro de la ciudad, y se encontraban con vialidades cerradas por el operativo.
El alcalde de El Paso, Renard Johnson, informó que se mantuvo en comunicación con Union Pacific y con la Oficina de Manejo de Emergencias de la ciudad, para conocer el desarrollo de la contingencia.
«La escena está contenida y, en este momento, no hay ninguna amenaza inmediata para la salud o la seguridad de las personas en el área circundante», señaló el alcalde mediante un comunicado difundido en redes sociales.
Johnson agregó que las autoridades continuarían monitoreando la situación y proporcionarían información conforme avanzaran las labores. «Eviten el área y permitan que el personal de emergencia continúe con su trabajo», pidió a la comunidad.
Una vez controlados los riesgos inmediatos, decenas de trabajadores de Union Pacific comenzaron las maniobras para atender los vagones que quedaron fuera de las vías.
La empresa ferroviaria quedó a cargo de la limpieza del sitio y del retiro de las unidades descarriladas, una operación que podría resultar compleja debido al número de vagones involucrados y a que varios terminaron completamente volcados.
Hasta ahora se desconoce cuánto tiempo será necesario para retirar los vagones dañados, reparar las vías y restablecer por completo las operaciones ferroviarias y la circulación en las calles afectadas, incluidos los accesos a la Interestatal 10.
Las autoridades tampoco han establecido públicamente la causa del descarrilamiento, por lo que Union Pacific mantiene abierta la investigación para determinar qué provocó el accidente.
Aunque el incidente dejó una escena aparatosa y alteró durante horas la movilidad en el corazón de El Paso, autoridades destacaron que el saldo fue únicamente material, sin personas lesionadas y sin una amenaza por sustancias peligrosas para los residentes de los sectores cercanos. (Jaime Torres/El Diario de El Paso)
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