En una muestra de fervor religioso que une a generaciones, cientos de juarenses participaron en la tradicional peregrinación que parte desde el Parque Alameda, en la intersección de las calles Virginia y Vicente Guerrero, con destino al Santuario de San Lorenzo.
Esta caminata, que recorre aproximadamente dos kilómetros, representa para los asistentes no solo un trayecto físico, sino un acto simbólico de su paso por la vida bajo la guía espiritual de su santo patrono.
El padre Alfredo Abdo Rohana, rector del santuario, recordó que esta tradición fue retomada en 1993, un año después de su llegada a la comunidad, inspirada en las historias de los fieles que antiguamente caminaban desde la Catedral.
“Somos peregrinos y vamos de camino a algo muy grande. Una peregrinación nos mete en esa dinámica, ser peregrinos de la vida y, sobre todo cuando lo hacemos bajo la inspiración de un santo, ser peregrinos del bien, peregrinos del amor», explicó el clérigo sobre el profundo significado de este acto.
El rector destacó que las peticiones más comunes de los devotos incluyen salud, empleo y protección para los migrantes, señalando incluso que se le atribuye al santo la resolución de complejos asuntos migratorios en la ciudad.
Entre los caminantes se encontraba Paola Hernández, quien llamó la atención al vestir a su hijo con el atuendo representativo de San Lorenzo.
Para ella, este acto es el cumplimiento de una promesa personal tras enfrentar un embarazo de alto riesgo.
“Yo prometí a San Lorenzo que si todo mi embarazo salía bien, mi bebé y yo íbamos a venir representando con su vestuario, haciendo la caminata hasta que Dios me lo permitiera seguir haciéndolo», relató la devota, quien suma ya 27 años participando en esta tradición familiar.
Hernández atribuyó la salud de su hijo directamente a la intervención del santo, afirmando que «gracias a su ayuda y apoyo, mi bebé pudo estar bien».
Por su parte, Manuel Rodrigo Martínez, otro de los fieles con décadas de asistencia, compartió cómo la fe ha sido su motor para superar crisis personales y familiares.
«Aquí año con año estamos pagando mandas por las enfermedades, por la familia, por los problemas. La fe es la que nos saca adelante; hemos tenido problemas muy grandes y hemos salido siempre adelante a resolverlos», comentó Martínez, quien ha participado en estas caminatas por más de 30 años, desde la época en que el contingente partía de la catedral.
Para él, cada paso es una forma de agradecer los favores concedidos y buscar fortaleza para el futuro.
Las celebraciones continuarán durante toda la noche y el día de mañana; tras el arribo de la peregrinación, se programó una misa a las 10:00 p. m. presidida por el anterior obispo de la ciudad, José Guadalupe Torres Campos, seguida de la tradicional Misa de Gallo a la medianoche.
El santuario permanecerá con las puertas abiertas durante toda la madrugada para recibir a los peregrinos, y el lunes 10 de agosto se llevarán a cabo celebraciones eucarísticas cada dos horas, desde las 8:00 a. m. hasta las 8:00 p. m., contando con la participación de diversos sacerdotes para dar realce a la fiesta patronal.
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En una muestra de fervor religioso que une a generaciones, cientos de juarenses participaron en la tradicional peregrinación que parte desde el Parque Alameda, en la intersección de las calles Virginia y Vicente Guerrero, con destino al Santuario de San Lorenzo.
Esta caminata, que recorre aproximadamente dos kilómetros, representa para los asistentes no solo un trayecto físico, sino un acto simbólico de su paso por la vida bajo la guía espiritual de su santo patrono.
El padre Alfredo Abdo Rohana, rector del santuario, recordó que esta tradición fue retomada en 1993, un año después de su llegada a la comunidad, inspirada en las historias de los fieles que antiguamente caminaban desde la Catedral.
“Somos peregrinos y vamos de camino a algo muy grande. Una peregrinación nos mete en esa dinámica, ser peregrinos de la vida y, sobre todo cuando lo hacemos bajo la inspiración de un santo, ser peregrinos del bien, peregrinos del amor», explicó el clérigo sobre el profundo significado de este acto.
El rector destacó que las peticiones más comunes de los devotos incluyen salud, empleo y protección para los migrantes, señalando incluso que se le atribuye al santo la resolución de complejos asuntos migratorios en la ciudad.
Entre los caminantes se encontraba Paola Hernández, quien llamó la atención al vestir a su hijo con el atuendo representativo de San Lorenzo.
Para ella, este acto es el cumplimiento de una promesa personal tras enfrentar un embarazo de alto riesgo.
“Yo prometí a San Lorenzo que si todo mi embarazo salía bien, mi bebé y yo íbamos a venir representando con su vestuario, haciendo la caminata hasta que Dios me lo permitiera seguir haciéndolo», relató la devota, quien suma ya 27 años participando en esta tradición familiar.
Hernández atribuyó la salud de su hijo directamente a la intervención del santo, afirmando que «gracias a su ayuda y apoyo, mi bebé pudo estar bien».
Por su parte, Manuel Rodrigo Martínez, otro de los fieles con décadas de asistencia, compartió cómo la fe ha sido su motor para superar crisis personales y familiares.
«Aquí año con año estamos pagando mandas por las enfermedades, por la familia, por los problemas. La fe es la que nos saca adelante; hemos tenido problemas muy grandes y hemos salido siempre adelante a resolverlos», comentó Martínez, quien ha participado en estas caminatas por más de 30 años, desde la época en que el contingente partía de la catedral.
Para él, cada paso es una forma de agradecer los favores concedidos y buscar fortaleza para el futuro.
Las celebraciones continuarán durante toda la noche y el día de mañana; tras el arribo de la peregrinación, se programó una misa a las 10:00 p. m. presidida por el anterior obispo de la ciudad, José Guadalupe Torres Campos, seguida de la tradicional Misa de Gallo a la medianoche.
El santuario permanecerá con las puertas abiertas durante toda la madrugada para recibir a los peregrinos, y el lunes 10 de agosto se llevarán a cabo celebraciones eucarísticas cada dos horas, desde las 8:00 a. m. hasta las 8:00 p. m., contando con la participación de diversos sacerdotes para dar realce a la fiesta patronal.
Diario MX
