Pasamos entre 15 y 20 años de nuestra vida estudiando. Aprendemos matemáticas, historia, idiomas o ciencias, y aun así hay algo que rara vez nos enseñan: de qué manera aprende nuestro cerebro. Damos por buenas técnicas como releer los apuntes, subrayar páginas enteras o concentrar el esfuerzo en los días previos a un examen porque forman parte de la cultura escolar. Y, sin embargo, son con frecuencia las causantes de una curiosa paradoja: la de hacer creer al cerebro que está asimilando más de lo que realmente aprende.
En ‘Tu cerebro tiene truco’, el docente gallego desmonta algunas de las creencias más extendidas sobre el estudio y explica por qué muchas de las técnicas que damos por buenas son, en realidad, poco eficaces
Pasamos entre 15 y 20 años de nuestra vida estudiando. Aprendemos matemáticas, historia, idiomas o ciencias, y aun así hay algo que rara vez nos enseñan: de qué manera aprende nuestro cerebro. Damos por buenas técnicas como releer los apuntes, subrayar páginas enteras o concentrar el esfuerzo en los días previos a un examen porque forman parte de la cultura escolar. Y, sin embargo, son con frecuencia las causantes de una curiosa paradoja: la de hacer creer al cerebro que está asimilando más de lo que realmente aprende.
EL PAÍS
