Alamogordo, NM— Después de más de una década de procesos judiciales, Tony Hedges fue declarado culpable de secuestro en primer grado por un caso de violencia ocurrido en 2014 y sentenciado inmediatamente a 18 años de prisión en Nuevo México.
La Fiscalía del Distrito Judicial 12 de Nuevo México informó que el veredicto fue emitido por un jurado del condado de Otero, con lo que concluyó un prolongado proceso legal que incluyó la desestimación del cargo por parte de un tribunal de distrito, una apelación estatal que permitió restablecerlo y un juicio nulo.
Los hechos ocurrieron el 3 de marzo de 2014, cuando Hedges, entonces entrenador de caballos originario de Kentucky, sometió a la víctima a humillaciones, restricciones y actos de control, antes de propinarle una severa golpiza con una fusta para montar caballos, descrita por el propio acusado como un látigo.
Durante el juicio, Hedges declaró que había golpeado a la víctima hasta dejarla “hecha un amasijo de sangre”, según la Fiscalía.
Después de la agresión, el acusado se quedó dormido en la sala de la vivienda, entre la víctima y la única salida del domicilio. Gravemente herida y temerosa de despertarlo, la víctima esperó a que estuviera dormido para escapar y buscar ayuda.
De acuerdo con las pruebas presentadas por el estado, Hedges recurrió al miedo, la fuerza, la intimidación y amenazas previas de muerte para impedir que la víctima abandonara el lugar.
El juicio también expuso un patrón recurrente de abuso, disculpas y control en la relación, que, según los fiscales, privó a la víctima de la libertad de marcharse la noche de la agresión.
“El miedo, la fuerza y la intimidación la mantuvieron allí”, declaró Ryan Suggs, fiscal del condado de Otero.
El funcionario sostuvo que el jurado escuchó testimonios sobre un patrón de violencia y control que se prolongó hasta la noche de los hechos y afirmó que la condena responsabiliza a Hedges tanto por privar a la víctima de su libertad como por causarle lesiones brutales.
Tres minutos de silencio
Durante los argumentos finales, Suggs pidió al jurado guardar tres minutos de silencio mientras observaba fotografías de las lesiones de la víctima, con el propósito de ilustrar la duración de la golpiza descrita durante el juicio.
“Tres minutos pueden parecer poco tiempo hasta que uno permanece sentado durante ese lapso mientras observa las lesiones”, expresó el fiscal.
Suggs explicó que buscaba que los integrantes del jurado consideraran la duración de la violencia frente a los argumentos de Hedges de que la víctima podía marcharse en cualquier momento.
La Fiscalía reconoció la valentía de la víctima por mantenerse firme durante un proceso que se prolongó por más de diez años y manifestó su esperanza de que el veredicto ponga fin a la incertidumbre provocada por los repetidos juicios y le permita seguir adelante con mayor tranquilidad.
Con la declaración de culpabilidad y la sentencia inmediata de 18 años en el Departamento Correccional de Nuevo México, el caso concluyó una larga batalla judicial por los hechos ocurridos en 2014.
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Alamogordo, NM— Después de más de una década de procesos judiciales, Tony Hedges fue declarado culpable de secuestro en primer grado por un caso de violencia ocurrido en 2014 y sentenciado inmediatamente a 18 años de prisión en Nuevo México.
La Fiscalía del Distrito Judicial 12 de Nuevo México informó que el veredicto fue emitido por un jurado del condado de Otero, con lo que concluyó un prolongado proceso legal que incluyó la desestimación del cargo por parte de un tribunal de distrito, una apelación estatal que permitió restablecerlo y un juicio nulo.
Los hechos ocurrieron el 3 de marzo de 2014, cuando Hedges, entonces entrenador de caballos originario de Kentucky, sometió a la víctima a humillaciones, restricciones y actos de control, antes de propinarle una severa golpiza con una fusta para montar caballos, descrita por el propio acusado como un látigo.
Durante el juicio, Hedges declaró que había golpeado a la víctima hasta dejarla “hecha un amasijo de sangre”, según la Fiscalía.
Después de la agresión, el acusado se quedó dormido en la sala de la vivienda, entre la víctima y la única salida del domicilio. Gravemente herida y temerosa de despertarlo, la víctima esperó a que estuviera dormido para escapar y buscar ayuda.
De acuerdo con las pruebas presentadas por el estado, Hedges recurrió al miedo, la fuerza, la intimidación y amenazas previas de muerte para impedir que la víctima abandonara el lugar.
El juicio también expuso un patrón recurrente de abuso, disculpas y control en la relación, que, según los fiscales, privó a la víctima de la libertad de marcharse la noche de la agresión.
“El miedo, la fuerza y la intimidación la mantuvieron allí”, declaró Ryan Suggs, fiscal del condado de Otero.
El funcionario sostuvo que el jurado escuchó testimonios sobre un patrón de violencia y control que se prolongó hasta la noche de los hechos y afirmó que la condena responsabiliza a Hedges tanto por privar a la víctima de su libertad como por causarle lesiones brutales.
Tres minutos de silencio
Durante los argumentos finales, Suggs pidió al jurado guardar tres minutos de silencio mientras observaba fotografías de las lesiones de la víctima, con el propósito de ilustrar la duración de la golpiza descrita durante el juicio.
“Tres minutos pueden parecer poco tiempo hasta que uno permanece sentado durante ese lapso mientras observa las lesiones”, expresó el fiscal.
Suggs explicó que buscaba que los integrantes del jurado consideraran la duración de la violencia frente a los argumentos de Hedges de que la víctima podía marcharse en cualquier momento.
La Fiscalía reconoció la valentía de la víctima por mantenerse firme durante un proceso que se prolongó por más de diez años y manifestó su esperanza de que el veredicto ponga fin a la incertidumbre provocada por los repetidos juicios y le permita seguir adelante con mayor tranquilidad.
Con la declaración de culpabilidad y la sentencia inmediata de 18 años en el Departamento Correccional de Nuevo México, el caso concluyó una larga batalla judicial por los hechos ocurridos en 2014.
Diario MX
