En medio de las situaciones más conflictivas, ya sea en la crispación política o en los partidos de fútbol que se salen de tono y se llenan de patadas, conviene mantener una poética de la paz, respetar las espinillas del contrario, los derechos humanos y la justicia internacional de unas reglas de juego. Me atrevo a contarlo aquí: en el extranjero, una y otra vez, elogian a la selección española. Como delantero centro del Instituto Cervantes, o como defensa, no lo sé bien, acabo de estar en Macedonia del Norte para proponer que el español sea lengua de estudio en los colegios y los institutos. Gracias a las gestiones del embajador Rafael Soriano, en día y medio, o en 90 minutos, pude hablar con la ministra de Medio Ambiente, que estudió en España; con el ministro de Deportes, que fue portero del equipo de balonmano del Barcelona; con el ministro de Cultura, y con Gordana Siljanovska-Davkova, presidenta de la República, una catedrática de Derecho Constitucional que representa a una coalición conservadora.
Ya sea en la crispación política o en los partidos que se llenan de patadas, conviene respetar las espinillas del contrario y las reglas de juego
En medio de las situaciones más conflictivas, ya sea en la crispación política o en los partidos de fútbol que se salen de tono y se llenan de patadas, conviene mantener una poética de la paz, respetar las espinillas del contrario, los derechos humanos y la justicia internacional de unas reglas de juego. Me atrevo a contarlo aquí: en el extranjero, una y otra vez, elogian a la selección española. Como delantero centro del Instituto Cervantes, o como defensa, no lo sé bien, acabo de estar en Macedonia del Norte para proponer que el español sea lengua de estudio en los colegios y los institutos. Gracias a las gestiones del embajador Rafael Soriano, en día y medio, o en 90 minutos, pude hablar con la ministra de Medio Ambiente, que estudió en España; con el ministro de Deportes, que fue portero del equipo de balonmano del Barcelona; con el ministro de Cultura, y con Gordana Siljanovska-Davkova, presidenta de la República, una catedrática de Derecho Constitucional que representa a una coalición conservadora.
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