Skip to content
  lunes 27 julio 2026
Trending
18 de julio de 2026Paz Rojas: “Para mi padre, escribir era como respirar” 16 de julio de 2026Localizan cuerpo mutilado sobre las vías del tren en Nombre de Dios 23 de enero de 2026Gildardo Pérez Téllez retrata los límites de la educación permisiva en una novela costumbrista de gran calado social 20 de julio de 2026Superhéroes sobre el césped 21 de julio de 2026De la literatura al marketing, pasando por música y viñetas, las mil y una vidas de la Odisea: «No era una historia en verso, sino en el hip hop de la época» 14 de julio de 2026Octavo encierro de San Fermín 2026, en imágenes 15 de julio de 2026Muerte de perrito Chow Chow la investigará la FGE 7 de enero de 2026Félix Humberto Delgado Puerto consolida su voz en la literatura de crecimiento personal 15 de junio de 2026María Belén Mañas Alonso: escribir para agradecer, recordar y dar voz a quienes sostuvieron una historia familiar 22 de abril de 2026Benjamín Arenas Fonollosa rescata el misterio de Polvoranca en su nueva novela de ciencia ficción
Circulo de Escritores
  • Novela
  • Escritores
  • Libros
  • Literatura
  • cultura
  • Poesía
Circulo de Escritores
Circulo de Escritores
  • Novela
  • Escritores
  • Libros
  • Literatura
  • cultura
  • Poesía
Circulo de Escritores
  Escritores  Niñera de día, espía estalinista de noche
Escritores

Niñera de día, espía estalinista de noche

marketingmarketing—27 de julio de 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

La escritora argentina Laura Ramos no quería escribir este libro. En realidad, no quería escribir ninguno relacionado con su infancia como hija del trotskista Jorge Abelardo Ramos, intelectual influyente que sería candidato a la presidencia de Argentina, y de Faby Carvallo, trotskista también, bohemia, feminista, impulsora del sindicato de Amas de casa, aunque lo suyo no eran las faenas caseras, sino la militancia y la aventura. Ramos no tenía ningún interés en volver mediante la escritura a aquel desbarajuste de viajes, amantes, clandestinidad, engaños, silencios, conflictos de los padres. Su hogar había sido, como definió en una entrevista, “Woodstock montado en un kibutz”. Pero los niños, en general, no aprecian la vida caótica y arriesgada, sino los afectos seguros, la atención, la estabilidad. Y ella, de adulta, se alejó de aquel mundo todo lo que pudo. También como escritora.

More stories

Concha Alós, la novelista olvidada que narró la clase media durante el franquismo

23 de julio de 2026

El mundo de García Márquez y del Festival Gabo: más realismo que magia

26 de julio de 2026

Un psicólogo perfecto, varias muertes sin conexión y una verdad que lleva veinte años escondida

14 de julio de 2026

Chuck Palahniuk: “La literatura transgresora en EE UU acabó con el 11-S, cuando todos nos convertimos en terroristas”

25 de julio de 2026

Seguir leyendo

 La escritora argentina Laura Ramos no quería escribir este libro. En realidad, no quería escribir ninguno relacionado con su infancia como hija del trotskista Jorge Abelardo Ramos, intelectual influyente que sería candidato a la presidencia de Argentina, y de Faby Carvallo, trotskista también, bohemia, feminista, impulsora del sindicato de Amas de casa, aunque lo suyo no eran las faenas caseras, sino la militancia y la aventura. Ramos no tenía ningún interés en volver mediante la escritura a aquel desbarajuste de viajes, amantes, clandestinidad, engaños, silencios, conflictos de los padres. Su hogar había sido, como definió en una entrevista, “Woodstock montado en un kibutz”. Pero los niños, en general, no aprecian la vida caótica y arriesgada, sino los afectos seguros, la atención, la estabilidad. Y ella, de adulta, se alejó de aquel mundo todo lo que pudo. También como escritora. Seguir leyendo  

La escritora argentina Laura Ramos no quería escribir este libro. En realidad, no quería escribir ninguno relacionado con su infancia como hija del trotskista Jorge Abelardo Ramos, intelectual influyente que sería candidato a la presidencia de Argentina, y de Faby Carvallo, trotskista también, bohemia, feminista, impulsora del sindicato de Amas de casa, aunque lo suyo no eran las faenas caseras, sino la militancia y la aventura. Ramos no tenía ningún interés en volver mediante la escritura a aquel desbarajuste de viajes, amantes, clandestinidad, engaños, silencios, conflictos de los padres. Su hogar había sido, como definió en una entrevista, “Woodstock montado en un kibutz”. Pero los niños, en general, no aprecian la vida caótica y arriesgada, sino los afectos seguros, la atención, la estabilidad. Y ella, de adulta, se alejó de aquel mundo todo lo que pudo. También como escritora.

Seguir leyendo

 

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
“Nos interesa más la erección del vecino que la de cualquier modelo”: el libro que explica cómo el porno invadió nuestras casas
Martín Rodrigo Alharilla, historiador: “Las familias catalanas esclavistas que se conocen son solo la punta del iceberg”
Related posts
Escritores

El mundo de García Márquez y del Festival Gabo: más realismo que magia

26 de julio de 2026 5221
Escritores

Dedicado, con amor, a las anónimas

26 de julio de 2026 9243
Escritores

Contra els errors del món: un repàs del curs literari

26 de julio de 2026 6674
Cargar mas
Circulo de Escritores
Un área de cultura y disfrute de los autores del arte.

CírculoDeEscritores.es

CírculoDeEscritores.es © 2024 | Todos los derechos reservados
  • Contacto
  • AVISO LEGAL
  • POLÍTICA DE COOKIES
  • POLÍTICA DE PRIVACIDAD