Martín Caparrós ha escrito un libro formidable que trata de Argentina en 1933, cuando estaba cerca la guerra mundial. Da la impresión de que él estaba allí. Lo cuenta todo, los personajes parecen sus confidentes, los nombres propios coinciden con algunos de los que entonces estaban vivos, y siguieron vivos cuando él, Caparrós, ya era periodista en su país y en el mundo. No hay una línea que no tenga que ver con aquel tiempo, y sin embargo es notorio que él, el cronista, el que lo cuenta, no estuvo allí.
Martín Caparrós ha escrito un libro formidable que trata de Argentina en 1933, cuando estaba cerca la guerra mundial. Da la impresión de que él estaba allí. Lo cuenta todo, los personajes parecen sus confidentes, los nombres propios coinciden con algunos de los que entonces estaban vivos, y siguieron vivos cuando él, Caparrós, ya era periodista en su país y en el mundo. No hay una línea que no tenga que ver con aquel tiempo, y sin embargo es notorio que él, el cronista, el que lo cuenta, no estuvo allí. Seguir leyendo
Martín Caparrós ha escrito un libro formidable que trata de Argentina en 1933, cuando estaba cerca la guerra mundial. Da la impresión de que él estaba allí. Lo cuenta todo, los personajes parecen sus confidentes, los nombres propios coinciden con algunos de los que entonces estaban vivos, y siguieron vivos cuando él, Caparrós, ya era periodista en su país y en el mundo. No hay una línea que no tenga que ver con aquel tiempo, y sin embargo es notorio que él, el cronista, el que lo cuenta, no estuvo allí.
EL PAÍS
