«Los Rusos» son un grupo criminal del Cártel de Sinaloa (CDS), aliado a la facción de «Los Mayos», que mantiene con sus operaciones ilegales en alerta de seguridad constante no sólo a Baja California, sino también a entidades cercanas como Sonora y Sinaloa.
Aunque tanto Estados Unidos como Canadá no especificaron el motivo de su reciente alerta de seguridad para sus ciudadanos en Mexicali, capital de Baja California, las autoridades mexicanas respondieron este martes con el reforzamiento de operativos en instalaciones oficiales.
Las alertas extranjeras y la respuesta gubernamental se dan tras el reciente operativo del pasado 20 de agosto, en donde el Gobierno federal aseguró en Mexicali, tras intercambio de información con la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), 120 kilos de pastillas de fentanilo.
Omar García Harfuch, Secretario de Seguridad federal, informó que esa cantidad de droga sintética adjudicada a «Los Rusos» era equivalente a más de cuatro millones de dosis.
VALLE DE MEXICALI
La organización encabezada por Juan José Ponce Félix, «El Ruso», controló el corredor de narcotráfico de Mexicali y ahí envió a territorio estadounidense de cargamentos de fentanilo, metanfetamina, cocaína y heroína por millones de dólares, de acuerdo con la DEA.
La agencia estadounidense colocó precisamente al fentanilo y la metanfetamina entre los principales narcóticos manejados directamente por la organización.
Además de introducir las drogas, «Los Rusos» administraron el regreso a México de las ganancias obtenidas por su venta y recurrieron al tráfico de armas para conservar el control de las rutas ubicadas a lo largo de la frontera.

Su poder, según las autoridades estadounidenses, no se centró únicamente en la droga.
Para proteger el corredor fronterizo, la organización recurrió a secuestros, toma de rehenes, tortura y asesinatos, de acuerdo con esos registros.
El Departamento de Estado acusó a Ponce Félix de mantener una estructura de corrupción que pagó más de un millón de dólares mensuales en sobornos a integrantes del Gobierno, policías y militares mexicanos para conservar funcionando su empresa de distribución de narcóticos.
Sus operaciones se realizan en el Valle de Mexicali, ubicación estratégica, pues colinda directamente con California y conectó las operaciones criminales de Baja California con rutas hacia Sonora y Sinaloa.
PONCE FÉLIX, FIEL AL ‘MAYO’

De acuerdo con información de la DEA difundida por autoridades estadounidenses, inicialmente comandó en Culiacán una «flota de soldados» encargada de secuestrar, tomar rehenes, torturar y asesinar en beneficio del Cártel de Sinaloa.
De aquella estructura surgieron «Los Rusos».
Con el tiempo, Ponce Félix trasladó su principal zona de influencia hacia Baja California y convirtió al Valle de Mexicali en uno de los bastiones de la facción de «Los Mayos».
La DEA aseguró que «Los Rusos» controlaron precisamente ese corredor de tráfico de drogas y los identificó como una facción del Cártel de Sinaloa que permaneció fiel a «El Mayo».
El expediente estadounidense contra su jefe acumuló más de una década.
BUSCADO POR EU

El 15 de octubre de 2015, Ponce Félix fue acusado ante una Corte federal de California y desde entonces quedó sujeto a una orden de aprehensión de Estados Unidos.
El FBI le imputó conspiración bajo la legislación contra el crimen organizado, delitos violentos relacionados con delincuencia organizada, conspiración para distribuir e importar drogas, toma de rehenes, lavado de dinero y utilización de armas de fuego para cometer delitos violentos o de narcotráfico.
La agencia lo clasificó como armado, peligroso y con riesgo de fuga y ubicó sus conexiones en Mexicali y Sinaloa, en México, y California y Oregon, en Estados Unidos.
Ponce Félix utilizó además distintas identidades.
El FBI registró entre sus alias los de Jesús Alexandro Sánchez Félix, Alejandro Fernández Félix, Jesús Alejandro Sánchez, Alex Sánchez, «Ginete», «El Russo» y «El Ruso».
En septiembre de 2025, Washington aumentó la presión.
La DEA, el Departamento de Justicia y el Departamento de Estado ofrecieron una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información que permitiera capturarlo o condenarlo y habilitaron incluso una línea especial para recibir datos sobre su paradero.
Para entonces, «Los Rusos» ya no fueron descritos por Estados Unidos únicamente como una célula de sicarios.
Washington los ubicó como una estructura que controló las rutas de narcotráfico de Baja California y fortaleció desde esa entidad las operaciones de «Los Mayos» hacia Estados Unidos.
NARCOGUERRA CONTRA ‘CHAPITOS’
El Departamento del Tesoro identificó a Ponce Félix como fundador y jefe de su principal brazo armado, y lo colocó al frente de la batalla que «Los Mayos» sostienen contra «Los Chapitos».
La ruptura entre ambos bandos convirtió a Baja California en una extensión de la guerra interna del Cártel de Sinaloa.
«Los Rusos» permanecieron alineados con los Zambada, mientras «Los Chapitos», encabezados por los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán, buscaron ampliar su control sobre las rutas fronterizas.
La DEA atribuyó expresamente a la ruptura entre ambas facciones un incremento de la violencia criminal en México.
La confrontación se profundizó después de la captura de Ismael «El Mayo» Zambada en Estados Unidos, en julio de 2024, y la posterior guerra entre «Los Mayos» y «Los Chapitos».
«El Ruso» permaneció con los Zambada.
Tras el encarcelamiento del viejo capo, la facción quedó encabezada por Ismael Zambada Sicairos, «El Mayito Flaco», y «Los Rusos» conservaron su función estratégica en Baja California: defender territorio y mantener abiertas las rutas hacia Estados Unidos.
La organización sobrevivió en esos años a capturas y asesinatos de operadores.
Entre los integrantes identificados por autoridades mexicanas apareció Felipe Eduardo Barajas Lozano, «El Omega», detenido en 2022 y señalado como uno de los operadores de la célula.
También fueron vinculados con su estructura distintos jefes y operadores que actuaron en Mexicali y su valle.
[#content_wordai]
«Los Rusos» son un grupo criminal del Cártel de Sinaloa (CDS), aliado a la facción de «Los Mayos», que mantiene con sus operaciones ilegales en alerta de seguridad constante no sólo a Baja California, sino también a entidades cercanas como Sonora y Sinaloa.
Aunque tanto Estados Unidos como Canadá no especificaron el motivo de su reciente alerta de seguridad para sus ciudadanos en Mexicali, capital de Baja California, las autoridades mexicanas respondieron este martes con el reforzamiento de operativos en instalaciones oficiales.
Las alertas extranjeras y la respuesta gubernamental se dan tras el reciente operativo del pasado 20 de agosto, en donde el Gobierno federal aseguró en Mexicali, tras intercambio de información con la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), 120 kilos de pastillas de fentanilo.
Omar García Harfuch, Secretario de Seguridad federal, informó que esa cantidad de droga sintética adjudicada a «Los Rusos» era equivalente a más de cuatro millones de dosis.
VALLE DE MEXICALI
La organización encabezada por Juan José Ponce Félix, «El Ruso», controló el corredor de narcotráfico de Mexicali y ahí envió a territorio estadounidense de cargamentos de fentanilo, metanfetamina, cocaína y heroína por millones de dólares, de acuerdo con la DEA.
La agencia estadounidense colocó precisamente al fentanilo y la metanfetamina entre los principales narcóticos manejados directamente por la organización.
Además de introducir las drogas, «Los Rusos» administraron el regreso a México de las ganancias obtenidas por su venta y recurrieron al tráfico de armas para conservar el control de las rutas ubicadas a lo largo de la frontera.

Su poder, según las autoridades estadounidenses, no se centró únicamente en la droga.
Para proteger el corredor fronterizo, la organización recurrió a secuestros, toma de rehenes, tortura y asesinatos, de acuerdo con esos registros.
El Departamento de Estado acusó a Ponce Félix de mantener una estructura de corrupción que pagó más de un millón de dólares mensuales en sobornos a integrantes del Gobierno, policías y militares mexicanos para conservar funcionando su empresa de distribución de narcóticos.
Sus operaciones se realizan en el Valle de Mexicali, ubicación estratégica, pues colinda directamente con California y conectó las operaciones criminales de Baja California con rutas hacia Sonora y Sinaloa.
PONCE FÉLIX, FIEL AL ‘MAYO’

De acuerdo con información de la DEA difundida por autoridades estadounidenses, inicialmente comandó en Culiacán una «flota de soldados» encargada de secuestrar, tomar rehenes, torturar y asesinar en beneficio del Cártel de Sinaloa.
De aquella estructura surgieron «Los Rusos».
Con el tiempo, Ponce Félix trasladó su principal zona de influencia hacia Baja California y convirtió al Valle de Mexicali en uno de los bastiones de la facción de «Los Mayos».
La DEA aseguró que «Los Rusos» controlaron precisamente ese corredor de tráfico de drogas y los identificó como una facción del Cártel de Sinaloa que permaneció fiel a «El Mayo».
El expediente estadounidense contra su jefe acumuló más de una década.
BUSCADO POR EU

El 15 de octubre de 2015, Ponce Félix fue acusado ante una Corte federal de California y desde entonces quedó sujeto a una orden de aprehensión de Estados Unidos.
El FBI le imputó conspiración bajo la legislación contra el crimen organizado, delitos violentos relacionados con delincuencia organizada, conspiración para distribuir e importar drogas, toma de rehenes, lavado de dinero y utilización de armas de fuego para cometer delitos violentos o de narcotráfico.
La agencia lo clasificó como armado, peligroso y con riesgo de fuga y ubicó sus conexiones en Mexicali y Sinaloa, en México, y California y Oregon, en Estados Unidos.
Ponce Félix utilizó además distintas identidades.
El FBI registró entre sus alias los de Jesús Alexandro Sánchez Félix, Alejandro Fernández Félix, Jesús Alejandro Sánchez, Alex Sánchez, «Ginete», «El Russo» y «El Ruso».
En septiembre de 2025, Washington aumentó la presión.
La DEA, el Departamento de Justicia y el Departamento de Estado ofrecieron una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información que permitiera capturarlo o condenarlo y habilitaron incluso una línea especial para recibir datos sobre su paradero.
Para entonces, «Los Rusos» ya no fueron descritos por Estados Unidos únicamente como una célula de sicarios.
Washington los ubicó como una estructura que controló las rutas de narcotráfico de Baja California y fortaleció desde esa entidad las operaciones de «Los Mayos» hacia Estados Unidos.
NARCOGUERRA CONTRA ‘CHAPITOS’
El Departamento del Tesoro identificó a Ponce Félix como fundador y jefe de su principal brazo armado, y lo colocó al frente de la batalla que «Los Mayos» sostienen contra «Los Chapitos».
La ruptura entre ambos bandos convirtió a Baja California en una extensión de la guerra interna del Cártel de Sinaloa.
«Los Rusos» permanecieron alineados con los Zambada, mientras «Los Chapitos», encabezados por los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán, buscaron ampliar su control sobre las rutas fronterizas.
La DEA atribuyó expresamente a la ruptura entre ambas facciones un incremento de la violencia criminal en México.
La confrontación se profundizó después de la captura de Ismael «El Mayo» Zambada en Estados Unidos, en julio de 2024, y la posterior guerra entre «Los Mayos» y «Los Chapitos».
«El Ruso» permaneció con los Zambada.
Tras el encarcelamiento del viejo capo, la facción quedó encabezada por Ismael Zambada Sicairos, «El Mayito Flaco», y «Los Rusos» conservaron su función estratégica en Baja California: defender territorio y mantener abiertas las rutas hacia Estados Unidos.
La organización sobrevivió en esos años a capturas y asesinatos de operadores.
Entre los integrantes identificados por autoridades mexicanas apareció Felipe Eduardo Barajas Lozano, «El Omega», detenido en 2022 y señalado como uno de los operadores de la célula.
También fueron vinculados con su estructura distintos jefes y operadores que actuaron en Mexicali y su valle.
Diario MX
