Ciudad Juárez.- El celular ya forma parte de la vida cotidiana de muchos estudiantes, incluso de niños que apenas cursan los primeros años de primaria; sin embargo, para algunos padres representa una forma de mantenerse cerca de sus hijos durante la jornada escolar, aseguró el subsecretario de Educación y Deporte de la Zona Norte, Roberto Anaya Moreno.
En cambio, para los docentes puede convertirse en una distracción que termina alejando a los alumnos de lo que ocurre dentro del salón de clases. Ante esta realidad, en Chihuahua se prepara una estrategia para regular el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos en las escuelas, compartió Anaya Moreno.
Esta medida, de acuerdo con autoridades educativas, no pretende convertirse en una prohibición general, sino establecer reglas claras sobre cuándo y cómo pueden utilizarse.
La discusión llegará a Ciudad Juárez el próximo 2 de septiembre, cuando se lleve a cabo un foro en las instalaciones de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), donde se buscará escuchar las opiniones de padres de familia, docentes y otros integrantes de la comunidad educativa.
El objetivo será que las distintas voces puedan plantear sus preocupaciones, pero también sus propuestas, antes de que las conclusiones formen parte de la consulta nacional que se realizará en torno al uso de estos dispositivos dentro de los planteles educativos, aseguró el subsecretario.
Para las familias, dijo el funcionario, contar con un celular significa tener la posibilidad de comunicarse con sus hijos en caso de que ocurra alguna emergencia, que se sientan mal o necesiten que sus padres acudan por ellos, pero el problema aparece cuando el dispositivo deja de ser una herramienta de comunicación y comienza a interferir con las actividades escolares.
Durante una clase, un teléfono puede convertirse en una ventana hacia redes sociales, videos, juegos o cualquier otro contenido ajeno a la materia, y por ello la propuesta que se analiza busca establecer una diferencia entre tener un celular y utilizarlo durante las clases.
La intención sería que el estudiante pueda conservar el dispositivo como una herramienta de comunicación con su familia, pero que durante las actividades académicas exista un mecanismo para evitar que su uso interfiera con el aprendizaje.
En ese sentido, el foro del 2 de septiembre buscará precisamente que la discusión no se limite a decidir si los celulares deben permanecer o salir de las aulas, sino que se analice qué tipo de regulación sería viable y cómo podría aplicarse sin afectar la comunicación entre las familias y los estudiantes.
La invitación está abierta a padres de familia, docentes y comunidad educativa para participar y plantear tanto las ventajas como las preocupaciones que existen alrededor de los teléfonos celulares.
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Ciudad Juárez.- El celular ya forma parte de la vida cotidiana de muchos estudiantes, incluso de niños que apenas cursan los primeros años de primaria; sin embargo, para algunos padres representa una forma de mantenerse cerca de sus hijos durante la jornada escolar, aseguró el subsecretario de Educación y Deporte de la Zona Norte, Roberto Anaya Moreno.
En cambio, para los docentes puede convertirse en una distracción que termina alejando a los alumnos de lo que ocurre dentro del salón de clases. Ante esta realidad, en Chihuahua se prepara una estrategia para regular el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos en las escuelas, compartió Anaya Moreno.
Esta medida, de acuerdo con autoridades educativas, no pretende convertirse en una prohibición general, sino establecer reglas claras sobre cuándo y cómo pueden utilizarse.
La discusión llegará a Ciudad Juárez el próximo 2 de septiembre, cuando se lleve a cabo un foro en las instalaciones de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), donde se buscará escuchar las opiniones de padres de familia, docentes y otros integrantes de la comunidad educativa.
El objetivo será que las distintas voces puedan plantear sus preocupaciones, pero también sus propuestas, antes de que las conclusiones formen parte de la consulta nacional que se realizará en torno al uso de estos dispositivos dentro de los planteles educativos, aseguró el subsecretario.
Para las familias, dijo el funcionario, contar con un celular significa tener la posibilidad de comunicarse con sus hijos en caso de que ocurra alguna emergencia, que se sientan mal o necesiten que sus padres acudan por ellos, pero el problema aparece cuando el dispositivo deja de ser una herramienta de comunicación y comienza a interferir con las actividades escolares.
Durante una clase, un teléfono puede convertirse en una ventana hacia redes sociales, videos, juegos o cualquier otro contenido ajeno a la materia, y por ello la propuesta que se analiza busca establecer una diferencia entre tener un celular y utilizarlo durante las clases.
La intención sería que el estudiante pueda conservar el dispositivo como una herramienta de comunicación con su familia, pero que durante las actividades académicas exista un mecanismo para evitar que su uso interfiera con el aprendizaje.
En ese sentido, el foro del 2 de septiembre buscará precisamente que la discusión no se limite a decidir si los celulares deben permanecer o salir de las aulas, sino que se analice qué tipo de regulación sería viable y cómo podría aplicarse sin afectar la comunicación entre las familias y los estudiantes.
La invitación está abierta a padres de familia, docentes y comunidad educativa para participar y plantear tanto las ventajas como las preocupaciones que existen alrededor de los teléfonos celulares.
Diario MX
