El precio del huevo acumuló 24 quincenas consecutivas con variaciones anuales negativas y cerró la segunda quincena de septiembre con una caída de 22.45 por ciento anual, de acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Aunque el descenso se ha moderado respecto al mínimo registrado durante el verano, el producto continúa mostrando una disminución anual pronunciada.
La primera baja frente al mismo periodo del año anterior ocurrió en la primera quincena de octubre de 2025, cuando el precio retrocedió 0.73 por ciento. Desde entonces, la disminución se hizo cada vez mayor hasta tocar su punto más profundo en la segunda quincena de julio de 2026, con una variación anual de -33.27 por ciento.
A partir de ese momento comenzó una recuperación en el índice, aunque sin alcanzar todavía los niveles observados un año antes.
El cambio en la magnitud de la caída se explica, en parte, por el comportamiento de los precios durante los últimos meses.
Después del mínimo de julio, el huevo registró aumentos quincenales de 7.92 por ciento en la primera quincena de agosto y de 1.60 por ciento en la segunda; en septiembre volvió a avanzar, aunque a un ritmo menor: 0.12 por ciento en la primera quincena y 0.45 por ciento en la segunda.
Así, mientras el precio del huevo ha comenzado a recuperar terreno en términos quincenales, todavía permanece muy por debajo de su nivel de hace un año; en la segunda quincena de septiembre, su índice se ubicó en 152.15 puntos, frente a los 196.20 puntos registrados en el mismo periodo de 2025.
El comportamiento del producto también se ha alejado de la trayectoria general de los precios; en la primera quincena de octubre de 2025, cuando comenzó la racha negativa del huevo, la inflación general anual era de 3.63 por ciento, mientras que el huevo apenas iniciaba su descenso, con una variación de -0.73 por ciento. Para la segunda quincena de julio, cuando la caída del huevo alcanzó su mayor profundidad, la inflación general se encontraba en 3.14 por ciento.
En la última quincena disponible, la brecha volvió a ser amplia: el huevo registró una variación anual de -22.45 por ciento, mientras que la inflación general alcanzó 3.49 por ciento. Esto representó una diferencia de 25.94 puntos porcentuales entre ambos indicadores.
El contraste también aparece en el movimiento de corto plazo.
En la segunda quincena de septiembre, el precio del huevo aumentó 0.45 por ciento, por encima del incremento de 0.09 por ciento registrado por el índice general.
Sin embargo, ese repunte no ha sido suficiente para revertir la fuerte disminución acumulada en términos anuales.
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El precio del huevo acumuló 24 quincenas consecutivas con variaciones anuales negativas y cerró la segunda quincena de septiembre con una caída de 22.45 por ciento anual, de acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Aunque el descenso se ha moderado respecto al mínimo registrado durante el verano, el producto continúa mostrando una disminución anual pronunciada.
La primera baja frente al mismo periodo del año anterior ocurrió en la primera quincena de octubre de 2025, cuando el precio retrocedió 0.73 por ciento. Desde entonces, la disminución se hizo cada vez mayor hasta tocar su punto más profundo en la segunda quincena de julio de 2026, con una variación anual de -33.27 por ciento.
A partir de ese momento comenzó una recuperación en el índice, aunque sin alcanzar todavía los niveles observados un año antes.
El cambio en la magnitud de la caída se explica, en parte, por el comportamiento de los precios durante los últimos meses.
Después del mínimo de julio, el huevo registró aumentos quincenales de 7.92 por ciento en la primera quincena de agosto y de 1.60 por ciento en la segunda; en septiembre volvió a avanzar, aunque a un ritmo menor: 0.12 por ciento en la primera quincena y 0.45 por ciento en la segunda.
Así, mientras el precio del huevo ha comenzado a recuperar terreno en términos quincenales, todavía permanece muy por debajo de su nivel de hace un año; en la segunda quincena de septiembre, su índice se ubicó en 152.15 puntos, frente a los 196.20 puntos registrados en el mismo periodo de 2025.
El comportamiento del producto también se ha alejado de la trayectoria general de los precios; en la primera quincena de octubre de 2025, cuando comenzó la racha negativa del huevo, la inflación general anual era de 3.63 por ciento, mientras que el huevo apenas iniciaba su descenso, con una variación de -0.73 por ciento. Para la segunda quincena de julio, cuando la caída del huevo alcanzó su mayor profundidad, la inflación general se encontraba en 3.14 por ciento.
En la última quincena disponible, la brecha volvió a ser amplia: el huevo registró una variación anual de -22.45 por ciento, mientras que la inflación general alcanzó 3.49 por ciento. Esto representó una diferencia de 25.94 puntos porcentuales entre ambos indicadores.
El contraste también aparece en el movimiento de corto plazo.
En la segunda quincena de septiembre, el precio del huevo aumentó 0.45 por ciento, por encima del incremento de 0.09 por ciento registrado por el índice general.
Sin embargo, ese repunte no ha sido suficiente para revertir la fuerte disminución acumulada en términos anuales.
Diario MX
