Leer en la cama antes de dormir, disfrutar de un libro durante un viaje o simplemente tener un momento de desconexión en el sofá son pequeños placeres que, en ocasiones, pueden verse afectados por algo tan simple como la iluminación. Desde una luz demasiado intensa, mal colocada respecto a nuestro rincón de lectura o, simplemente, que moleste a nuestra pareja a la hora de descansar.
Leer en la cama antes de dormir, disfrutar de un libro durante un viaje o simplemente tener un momento de desconexión en el sofá son pequeños placeres que, en ocasiones, pueden verse afectados por algo tan simple como la iluminación. Desde una luz demasiado intensa, mal colocada respecto a nuestro rincón de lectura o, simplemente, que moleste a nuestra pareja a la hora de descansar. Seguir leyendo
Leer en la cama antes de dormir, disfrutar de un libro durante un viaje o simplemente tener un momento de desconexión en el sofá son pequeños placeres que, en ocasiones, pueden verse afectados por algo tan simple como la iluminación. Desde una luz demasiado intensa, mal colocada respecto a nuestro rincón de lectura o, simplemente, que moleste a nuestra pareja a la hora de descansar.
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