El respeto se dirige hacia el otro. Significa, de hecho, tener consideración hacia el otro. La percepción, la acción y la comunicación basadas en el respeto requieren de atención hacia el otro, un otro cuya presencia les es inherente como fuerza constitutiva. El respeto necesita conocer y reconocer al otro en su otredad. La falta de respeto que hoy en día sentimos como elemento latente en cualquier lugar y que a menudo degenera en agresión contra el otro constituye el reflejo de una profunda crisis social. El respeto como elemento de cohesión de la sociedad se está erosionando.
La consideración hacia los demás, ese elemento de cohesión de la sociedad, se está erosionando, escribe el filósofo surcoreano Byung-Chul Han en el libro ‘Sin respeto. Una crisis social’, del que ‘Ideas’ adelanta un extracto
El respeto se dirige hacia el otro. Significa, de hecho, tener consideración hacia el otro. La percepción, la acción y la comunicación basadas en el respeto requieren de atención hacia el otro, un otro cuya presencia les es inherente como fuerza constitutiva. El respeto necesita conocer y reconocer al otro en su otredad. La falta de respeto que hoy en día sentimos como elemento latente en cualquier lugar y que a menudo degenera en agresión contra el otro constituye el reflejo de una profunda crisis social. El respeto como elemento de cohesión de la sociedad se está erosionando.
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