El director musical Josep Pons, que esta temporada pone fin musical del Gran Teatre del Liceu de Barcelona tras 14 años, ha asegurado este miércoles que resumir este periodo al frente de la orquesta es imposible: “Me quedo con que el proyecto diseñado se ha cumplido, prácticamente al dedillo”. En una rueda de prensa de despedida y para presentar su último concierto al frente de la Orquestra y el Cor del Liceu esta temporada, La sinfonía 8 de Gustav Mahler el 24 de julio, Pons ha asegurado que desde su llegada en 2012 ha intentado que la orquesta y el coro tuvieran “visibilidad y centralidad” y dejaran de ser periféricos.
El director musical Josep Pons, que esta temporada pone fin musical del Gran Teatre del Liceu de Barcelona tras 14 años, ha asegurado este miércoles que resumir este periodo al frente de la orquesta es imposible: “Me quedo con que el proyecto diseñado se ha cumplido, prácticamente al dedillo”. En una rueda de prensa de despedida y para presentar su último concierto al frente de la Orquestra y el Cor del Liceu esta temporada, La sinfonía 8 de Gustav Mahler el 24 de julio, Pons ha asegurado que desde su llegada en 2012 ha intentado que la orquesta y el coro tuvieran “visibilidad y centralidad” y dejaran de ser periféricos. Seguir leyendo
El director musical Josep Pons, que esta temporada pone fin musical del Gran Teatre del Liceu de Barcelona tras 14 años, ha asegurado este miércoles que resumir este periodo al frente de la orquesta es imposible: “Me quedo con que el proyecto diseñado se ha cumplido, prácticamente al dedillo”. En una rueda de prensa de despedida y para presentar su último concierto al frente de la Orquestra y el Cor del Liceu esta temporada, La sinfonía 8 de Gustav Mahler el 24 de julio, Pons ha asegurado que desde su llegada en 2012 ha intentado que la orquesta y el coro tuvieran “visibilidad y centralidad” y dejaran de ser periféricos.
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