A casi tres años de peregrinar entre trámites y pruebas de ADN, Rosario Barrera Martínez acudió este martes al Servicio Médico Forense (Semefo) para recibir el resto del cuerpo de su hijo Abel Hernández, sin embargo, personal ministerial le notificó que la carpeta de investigación está extraviada.
En septiembre de 2023, a la mujer sólo le entregaron la cabeza del joven, hallada un año antes en una hielera en la Colonia Eduardo Neri, en Chilpancingo. Los demás restos fueron localizados en la Colonia Benito Juárez y permanecen en la unidad forense capitalina desde abril de 2023.
La propia Fiscalía General del Estado (FGE) fue la que citó a la mujer para iniciar la entrega de los restos. Al llegar, un agente del Ministerio Público del Fuero Común le informó sobre la pérdida del expediente.
«No sabemos si en verdad se perdió la carpeta de investigación o de plano ya se perdieron los restos del cadáver de Abel, porque aquí en Guerrero todo pasa», recriminó Gema Antúnez Flores, representante del colectivo de personas desaparecidas «María Herrera» y quien busca a su hijo Juan Sebastián García Antúnez, desaparecido el 27 de febrero de 2011 en Chilpancingo.
Abel tenía 19 años y trabajaba en una tienda de conveniencia cuando desapareció el 29 de agosto de 2022. Aquella noche acudió con su novia al bar «La Malquerida», en el centro de Chilpancingo, donde enfrentó a varios hombres que intentaron abusar de la joven. Ambos fueron sacados por la fuerza del establecimiento.
Aunque su novia fue localizada con vida y tuvo que desplazarse de la ciudad por seguridad, al día siguiente la cabeza de Abel fue abandonada en la vía pública. Su madre la sepultó en el panteón municipal.
En marzo de 2023, las autoridades detuvieron a seis presuntos responsables del homicidio -cinco hombres y una mujer-, quienes confesaron la ubicación del resto del cadáver.
Ante el desdén institucional, el colectivo «María Herrera», que ingresó este martes al Semefo para labores de identificación, fijó un plazo a la FGE para resolver la negligencia.
«Damos un plazo hasta el lunes 11 de agosto a la Fiscalía para que informe sobre el paradero de los restos», advirtió Antúnez Flores.
De recuperarse el cuerpo, Rosario deberá tramitar un permiso judicial para exhumar la cabeza de su hijo y sepultar lo demás de sus restos.
[#content_wordai]
A casi tres años de peregrinar entre trámites y pruebas de ADN, Rosario Barrera Martínez acudió este martes al Servicio Médico Forense (Semefo) para recibir el resto del cuerpo de su hijo Abel Hernández, sin embargo, personal ministerial le notificó que la carpeta de investigación está extraviada.
En septiembre de 2023, a la mujer sólo le entregaron la cabeza del joven, hallada un año antes en una hielera en la Colonia Eduardo Neri, en Chilpancingo. Los demás restos fueron localizados en la Colonia Benito Juárez y permanecen en la unidad forense capitalina desde abril de 2023.
La propia Fiscalía General del Estado (FGE) fue la que citó a la mujer para iniciar la entrega de los restos. Al llegar, un agente del Ministerio Público del Fuero Común le informó sobre la pérdida del expediente.
«No sabemos si en verdad se perdió la carpeta de investigación o de plano ya se perdieron los restos del cadáver de Abel, porque aquí en Guerrero todo pasa», recriminó Gema Antúnez Flores, representante del colectivo de personas desaparecidas «María Herrera» y quien busca a su hijo Juan Sebastián García Antúnez, desaparecido el 27 de febrero de 2011 en Chilpancingo.
Abel tenía 19 años y trabajaba en una tienda de conveniencia cuando desapareció el 29 de agosto de 2022. Aquella noche acudió con su novia al bar «La Malquerida», en el centro de Chilpancingo, donde enfrentó a varios hombres que intentaron abusar de la joven. Ambos fueron sacados por la fuerza del establecimiento.
Aunque su novia fue localizada con vida y tuvo que desplazarse de la ciudad por seguridad, al día siguiente la cabeza de Abel fue abandonada en la vía pública. Su madre la sepultó en el panteón municipal.
En marzo de 2023, las autoridades detuvieron a seis presuntos responsables del homicidio -cinco hombres y una mujer-, quienes confesaron la ubicación del resto del cadáver.
Ante el desdén institucional, el colectivo «María Herrera», que ingresó este martes al Semefo para labores de identificación, fijó un plazo a la FGE para resolver la negligencia.
«Damos un plazo hasta el lunes 11 de agosto a la Fiscalía para que informe sobre el paradero de los restos», advirtió Antúnez Flores.
De recuperarse el cuerpo, Rosario deberá tramitar un permiso judicial para exhumar la cabeza de su hijo y sepultar lo demás de sus restos.
Diario MX
