Desde Estados Unidos llegan los ecos de un estilo de crianza conocido como FAFO parenting (acrónimo Fuck Around and Find Out; en español podría ser algo como «ya te apañarás»), una tendencia que, simplificando mucho, reivindica que los niños aprendan más a través de las consecuencias naturales de sus actos y menos mediante la intervención constante de los adultos. “He leído sobre ello y me parece lógico que se esté hablando de este enfoque. Creo que los padres y las madres están un poco cansados de intervenir constantemente en la vida de sus hijos y de medir al milímetro todo lo que hacen y dicen por miedo a no ser lo suficientemente ‘respetuosos’ con ellos o a traumatizarlos de por vida”, explica a EL PAÍS la escritoria y periodista Eva Millet (Barcelona, 57 años).
La periodista analiza el auge del FAFO parenting, una corriente que propone dejar que los niños aprendan más de las consecuencias de sus actos y menos de la intervención continua de los adultos
Desde Estados Unidos llegan los ecos de un estilo de crianza conocido como FAFO parenting (acrónimo Fuck Around and Find Out; en español podría ser algo como «ya te apañarás»), una tendencia que, simplificando mucho, reivindica que los niños aprendan más a través de las consecuencias naturales de sus actos y menos mediante la intervención constante de los adultos. “He leído sobre ello y me parece lógico que se esté hablando de este enfoque. Creo que los padres y las madres están un poco cansados de intervenir constantemente en la vida de sus hijos y de medir al milímetro todo lo que hacen y dicen por miedo a no ser lo suficientemente ‘respetuosos’ con ellos o a traumatizarlos de por vida”, explica a EL PAÍS la escritoria y periodista Eva Millet (Barcelona, 57 años).
