Literariamente, Puerto Rico vive una situación difícil, doblemente marginado editorialmente por España y Latinoamérica. Sus autores, algunos de un inmenso valor, rara vez ven sus obras publicadas fuera de su país. Lamentablemente, con más frecuencia de lo que sería justo, lo que se publica en Puerto Rico se queda en Puerto Rico, agravándose así en el plano cultural las consecuencias de un doble proceso de colonización, como víctima histórica primero de España y en la actualidad de Estados Unidos. Puerto Rico vive hoy una situación en extremo inestable políticamente, sometido a los vaivenes de gobiernos corruptos, así como a un insidioso proceso de expropiación territorial cuyo fin tiene por objeto facilitar el desplazamiento de sus habitantes originarios para favorecer la libre acción de grupos inmobiliarios e intereses económicos mayoritariamente estadounidenses.
Literariamente, Puerto Rico vive una situación difícil, doblemente marginado editorialmente por España y Latinoamérica. Sus autores, algunos de un inmenso valor, rara vez ven sus obras publicadas fuera de su país. Lamentablemente, con más frecuencia de lo que sería justo, lo que se publica en Puerto Rico se queda en Puerto Rico, agravándose así en el plano cultural las consecuencias de un doble proceso de colonización, como víctima histórica primero de España y en la actualidad de Estados Unidos. Puerto Rico vive hoy una situación en extremo inestable políticamente, sometido a los vaivenes de gobiernos corruptos, así como a un insidioso proceso de expropiación territorial cuyo fin tiene por objeto facilitar el desplazamiento de sus habitantes originarios para favorecer la libre acción de grupos inmobiliarios e intereses económicos mayoritariamente estadounidenses. Seguir leyendo
Literariamente, Puerto Rico vive una situación difícil, doblemente marginado editorialmente por España y Latinoamérica. Sus autores, algunos de un inmenso valor, rara vez ven sus obras publicadas fuera de su país. Lamentablemente, con más frecuencia de lo que sería justo, lo que se publica en Puerto Rico se queda en Puerto Rico, agravándose así en el plano cultural las consecuencias de un doble proceso de colonización, como víctima histórica primero de España y en la actualidad de Estados Unidos. Puerto Rico vive hoy una situación en extremo inestable políticamente, sometido a los vaivenes de gobiernos corruptos, así como a un insidioso proceso de expropiación territorial cuyo fin tiene por objeto facilitar el desplazamiento de sus habitantes originarios para favorecer la libre acción de grupos inmobiliarios e intereses económicos mayoritariamente estadounidenses.
