Hay novelas que funcionan como máquinas del tiempo, y que tienen efectos poderosos para trastocar las fibras de la nostalgia, la añoranza y esa sensación de extrañar tiempos pasados que, creemos, fueron mejores. Electrónica (Dosmanos, 2026), del escritor argentino Enzo Maqueira, funciona así, como un artefacto de la memoria que lleva al lector por los años eléctricos de la década de los noventa en una Argentina que vibraba con los raves, las fiestas nocturnas amenizadas por las drogas, la permanente posibilidad del amor libre y un discreto pero efusivo optimismo por el futuro. Pero la novela, a la distancia del tiempo, también es vigente: “Cuando escribí Electrónica, ya había nostalgia por el tiempo perdido, pero creo que el presente es mucho peor que diez años atrás. Ahora todos estamos más solos que nunca”, dice Maqueira, sentado en una librería del sur de Ciudad de México.
El libro, con una vigencia renovada, fue publicado originalmente en 2014 y ahora es reeditado por Dosmanos, que lo lleva a España y gran parte de Latinoamérica
Hay novelas que funcionan como máquinas del tiempo, y que tienen efectos poderosos para trastocar las fibras de la nostalgia, la añoranza y esa sensación de extrañar tiempos pasados que, creemos, fueron mejores. Electrónica (Dosmanos, 2026), del escritor argentino Enzo Maqueira, funciona así, como un artefacto de la memoria que lleva al lector por los años eléctricos de la década de los noventa en una Argentina que vibraba con los raves, las fiestas nocturnas amenizadas por las drogas, la permanente posibilidad del amor libre y un discreto pero efusivo optimismo por el futuro. Pero la novela, a la distancia del tiempo, también es vigente: “Cuando escribí Electrónica, ya había nostalgia por el tiempo perdido, pero creo que el presente es mucho peor que diez años atrás. Ahora todos estamos más solos que nunca”, dice Maqueira, sentado en una librería del sur de Ciudad de México.
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