«No entiendo cómo dice que regresa con la frente en alto», protesta en entrevista telefónica.
«Me indigna ver el empecinamiento de Morena de seguir protegiendo delincuentes y su desbordado cinismo: nunca antes nos imaginamos una burla así al pueblo de Sinaloa».
Desde que una corona fúnebre fue depositada en la puerta de su casa, hace tres meses, Gárate es custodiada por un grupo de elementos de la Guardia Nacional.
Rubén Rocha Moya, sostiene, no tiene ni la autoridad moral y mucho menos la confianza de los sinaloenses.
«Al contrario: aumenta el desprecio, aumenta la indignación… No entiendo cómo dice que regresa con la frente en alto.
«¿Frente en alto frente a los asesinatos? ¿Frente en alto ante las desapariciones? ¿Frente en alto ante las madres buscadoras? ¿Ante las familias desplazadas? ¿Ante los comerciantes que perdieron su patrimonio por esta violencia de la cual son responsables», cuestiona.
Visto el retorno de Rocha, y el clima de inestabilidad política y social que se respira en Sinaloa, Gárate reprochó que la licencia que tomó el Gobernador haya sido nomás una simulación política: «se retiró mientras pasaba la tormenta y volvió cuando consideró que el narcoterrorista gobierno de Morena ha podido protegerlo».
Según contó, pasadas las ocho de la mañana, la Junta de Coordinación Política del Congreso estatal recibió un documento con el que Rocha avisaba de su regreso. Luego llegaría a pie a Palacio de Gobierno, para que entrara «como Pedro por su casa».
La diputada priista dice que le parece «muy sospechoso» que la Presidenta Claudia Sheinbaum se haya enfermado «casualmente en más de dos años de Gobierno. Se enferma hoy, y no mañana».
«Rubén Rocha recuperó el espacio, pero no recupera la legitimidad ni la autoridad moral, ni mucho menos la confianza de los sinaloenses. Aumenta el desprecio, la indignación», señala.
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«No entiendo cómo dice que regresa con la frente en alto», protesta en entrevista telefónica.
«Me indigna ver el empecinamiento de Morena de seguir protegiendo delincuentes y su desbordado cinismo: nunca antes nos imaginamos una burla así al pueblo de Sinaloa».
Desde que una corona fúnebre fue depositada en la puerta de su casa, hace tres meses, Gárate es custodiada por un grupo de elementos de la Guardia Nacional.
Rubén Rocha Moya, sostiene, no tiene ni la autoridad moral y mucho menos la confianza de los sinaloenses.
«Al contrario: aumenta el desprecio, aumenta la indignación… No entiendo cómo dice que regresa con la frente en alto.
«¿Frente en alto frente a los asesinatos? ¿Frente en alto ante las desapariciones? ¿Frente en alto ante las madres buscadoras? ¿Ante las familias desplazadas? ¿Ante los comerciantes que perdieron su patrimonio por esta violencia de la cual son responsables», cuestiona.
Visto el retorno de Rocha, y el clima de inestabilidad política y social que se respira en Sinaloa, Gárate reprochó que la licencia que tomó el Gobernador haya sido nomás una simulación política: «se retiró mientras pasaba la tormenta y volvió cuando consideró que el narcoterrorista gobierno de Morena ha podido protegerlo».
Según contó, pasadas las ocho de la mañana, la Junta de Coordinación Política del Congreso estatal recibió un documento con el que Rocha avisaba de su regreso. Luego llegaría a pie a Palacio de Gobierno, para que entrara «como Pedro por su casa».
La diputada priista dice que le parece «muy sospechoso» que la Presidenta Claudia Sheinbaum se haya enfermado «casualmente en más de dos años de Gobierno. Se enferma hoy, y no mañana».
«Rubén Rocha recuperó el espacio, pero no recupera la legitimidad ni la autoridad moral, ni mucho menos la confianza de los sinaloenses. Aumenta el desprecio, la indignación», señala.
Diario MX
