El próximo Gobierno de Colombia, que asumirá el cargo el 7 de agosto, deberá hacer frente a una serie de retos formidables. Si bien algunos de ellos son comunes a otros países latinoamericanos, otros —como un grave desequilibrio fiscal, una producción récord de cocaína y una situación de seguridad muy deteriorada— son más propios de Colombia.
Las valoraciones y recomendaciones del libro son notablemente realistas y pragmáticas. Abogan por que Colombia desempeñe un papel más vigoroso en la configuración de los asuntos regionales, hemisféricos y globales
El próximo Gobierno de Colombia, que asumirá el cargo el 7 de agosto, deberá hacer frente a una serie de retos formidables. Si bien algunos de ellos son comunes a otros países latinoamericanos, otros —como un grave desequilibrio fiscal, una producción récord de cocaína y una situación de seguridad muy deteriorada— son más propios de Colombia.
EL PAÍS
