Millones de estadounidenses sufren hoy un calor y una humedad sofocantes, mientras se prevé que temperaturas peligrosas afecten extensas zonas con alta densidad de población durante el fin de semana festivo del 4 de julio.
La ola de calor que ha estado azotando el Medio Oeste de Estados Unidos comenzó a intensificarse en el noreste.
Se prevé que las temperaturas superen los 38 grados Celcius en Nueva York, Filadelfia, Boston y Washington.
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que la sensación térmica puede llegar a 46 grados Celcius en la región del Atlántico Medio.
El calor intenso se prolongará hasta el sábado, día de las celebraciones del 250 aniversario del país, que incluyen numerosas actividades al aire libre como barbacoas y espectáculos de fuegos artificiales.
Esta ola de calor coincide también con una serie de partidos de la Copa del Mundo.
«Este nivel de calor inusual y prolongado, con poco o ningún alivio durante la noche, afecta a cualquier persona que no cuente con sistemas de refrigeración eficaces o una hidratación adecuada», advirtió el Servicio Meteorológico Nacional.
No se prevé que las temperaturas nocturnas en el noreste bajen de los 27 grados Celcius.
Cerca de la Casa Blanca, reina un calor sofocante, con una sensación térmica de 43 grados Celsius.
El Gobierno de la ciudad habilitó cientos de edificios públicos como centros de refrigeración, amplió el horario de las piscinas públicas, movilizó voluntarios para supervisar a los residentes vulnerables y colocó estaciones de enfriamiento equipadas con ventiladores de nebulización y toallas húmedas.
La ciudad de Chicago, en el Medio Oeste, se preparaba ante una posible sobrecarga de la red eléctrica.
«Ajuste el termostato a la temperatura más alta que resulte segura y cómoda», instó la compañía eléctrica ComEd a sus usuarios, al tiempo que reclamó posponer el uso de lavadoras, lavavajillas y cargadores de vehículos eléctricos hasta después del anochecer.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, destacó en redes sociales que la «red eléctrica está trabajando al máximo para mantenernos frescos».
Pidió además que el aire acondicionado se ajustara a 25 grados Celcius, una recomendación que -al igual que ocurrió con muchos de sus predecesores que hicieron peticiones similares- le valió críticas en las redes sociales.
Algunos ciudadanos instaron a la ciudad a apagar primero las luces de Times Square.
Las olas de calor más frecuentes, duraderas e intensas son una de las consecuencias más claras del cambio climático.
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Millones de estadounidenses sufren hoy un calor y una humedad sofocantes, mientras se prevé que temperaturas peligrosas afecten extensas zonas con alta densidad de población durante el fin de semana festivo del 4 de julio.
La ola de calor que ha estado azotando el Medio Oeste de Estados Unidos comenzó a intensificarse en el noreste.
Se prevé que las temperaturas superen los 38 grados Celcius en Nueva York, Filadelfia, Boston y Washington.
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que la sensación térmica puede llegar a 46 grados Celcius en la región del Atlántico Medio.
El calor intenso se prolongará hasta el sábado, día de las celebraciones del 250 aniversario del país, que incluyen numerosas actividades al aire libre como barbacoas y espectáculos de fuegos artificiales.
Esta ola de calor coincide también con una serie de partidos de la Copa del Mundo.
«Este nivel de calor inusual y prolongado, con poco o ningún alivio durante la noche, afecta a cualquier persona que no cuente con sistemas de refrigeración eficaces o una hidratación adecuada», advirtió el Servicio Meteorológico Nacional.
No se prevé que las temperaturas nocturnas en el noreste bajen de los 27 grados Celcius.
Cerca de la Casa Blanca, reina un calor sofocante, con una sensación térmica de 43 grados Celsius.
El Gobierno de la ciudad habilitó cientos de edificios públicos como centros de refrigeración, amplió el horario de las piscinas públicas, movilizó voluntarios para supervisar a los residentes vulnerables y colocó estaciones de enfriamiento equipadas con ventiladores de nebulización y toallas húmedas.
La ciudad de Chicago, en el Medio Oeste, se preparaba ante una posible sobrecarga de la red eléctrica.
«Ajuste el termostato a la temperatura más alta que resulte segura y cómoda», instó la compañía eléctrica ComEd a sus usuarios, al tiempo que reclamó posponer el uso de lavadoras, lavavajillas y cargadores de vehículos eléctricos hasta después del anochecer.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, destacó en redes sociales que la «red eléctrica está trabajando al máximo para mantenernos frescos».
Pidió además que el aire acondicionado se ajustara a 25 grados Celcius, una recomendación que -al igual que ocurrió con muchos de sus predecesores que hicieron peticiones similares- le valió críticas en las redes sociales.
Algunos ciudadanos instaron a la ciudad a apagar primero las luces de Times Square.
Las olas de calor más frecuentes, duraderas e intensas son una de las consecuencias más claras del cambio climático.
Diario MX
