La Fiscalía federal del Oeste de Texas presentó 256 nuevos procesos penales relacionados con delitos migratorios en apenas siete días, del 23 al 30 de octubre, con lo que el número de casos registrados durante el mes se acerca a los mil, en medio de una ofensiva judicial contra presuntos traficantes de personas y extranjeros con antecedentes criminales.
Entre los casos anunciados por el fiscal federal Justin R. Simmons destaca el de un conductor de tráiler detenido en la carretera Interestatal 25, al norte de Las Cruces, Nuevo México, donde agentes de la Patrulla Fronteriza descubrieron a 42 personas ocultas en el remolque, incluidos tres menores de edad que viajaban sin compañía de un adulto.
El conductor, identificado como Miguel Malo Poggio, enfrenta un cargo por transporte de extranjeros que se encontraban presuntamente de manera ilegal en el país. El expediente judicial describe condiciones de confinamiento en las que los ocupantes estaban sentados en el piso, distribuidos en filas y columnas, sin medios aparentes para salir del remolque.
De acuerdo con una declaración jurada incluida en la denuncia penal, agentes fronterizos detuvieron el vehículo durante una investigación encabezada por Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), organismo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Durante la inspección de la cabina, los agentes supuestamente encontraron una mochila negra con numerosos teléfonos celulares dentro de un compartimento de almacenamiento.
Al ser interrogado sobre los dispositivos, Malo Poggio habría entregado un juego de llaves que llevaba en el bolsillo e indicado que correspondían al remolque de carga, el cual estaba asegurado con un sello rojo de seguridad.
Cuando los agentes abrieron la unidad encontraron a las 42 personas.
Uno de los migrantes declaró que había cruzado ilegalmente la frontera estadounidense menos de una semana antes. Según el testimonio incorporado al expediente, después de ingresar al país fue trasladado a una casa de seguridad, donde le quitaron su teléfono celular, antes de subirlo al tráiler y ordenarle que permaneciera escondido y en silencio.
El caso continúa bajo investigación y es procesado en El Paso.
Seis deportaciones y un intento de ingreso con identidad falsa
En otro proceso, el mexicano Omar Lorenzo Olivas-Chavez fue acusado de reingreso ilegal a Estados Unidos después de presuntamente intentar cruzar por el Puente Internacional de las Américas utilizando información de identidad falsa.
Según la denuncia penal, el 23 de octubre Olivas-Chavez se presentó en el área de inspección peatonal y aseguró ante un agente de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) que era ciudadano estadounidense y que había perdido sus documentos de ingreso.
El hombre proporcionó un nombre y una fecha de nacimiento que posteriormente fueron identificados como ficticios, de acuerdo con los documentos judiciales.
Una revisión de sus huellas dactilares permitió establecer, según la acusación, que había sido deportado de Estados Unidos a México en seis ocasiones anteriores.
Las autoridades federales informaron que los 256 nuevos procesos incluyen acusaciones contra presuntos traficantes de personas y extranjeros con antecedentes por delitos violentos, conducir bajo los efectos del alcohol, robo y múltiples deportaciones previas.
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La Fiscalía federal del Oeste de Texas presentó 256 nuevos procesos penales relacionados con delitos migratorios en apenas siete días, del 23 al 30 de octubre, con lo que el número de casos registrados durante el mes se acerca a los mil, en medio de una ofensiva judicial contra presuntos traficantes de personas y extranjeros con antecedentes criminales.
Entre los casos anunciados por el fiscal federal Justin R. Simmons destaca el de un conductor de tráiler detenido en la carretera Interestatal 25, al norte de Las Cruces, Nuevo México, donde agentes de la Patrulla Fronteriza descubrieron a 42 personas ocultas en el remolque, incluidos tres menores de edad que viajaban sin compañía de un adulto.
El conductor, identificado como Miguel Malo Poggio, enfrenta un cargo por transporte de extranjeros que se encontraban presuntamente de manera ilegal en el país. El expediente judicial describe condiciones de confinamiento en las que los ocupantes estaban sentados en el piso, distribuidos en filas y columnas, sin medios aparentes para salir del remolque.
De acuerdo con una declaración jurada incluida en la denuncia penal, agentes fronterizos detuvieron el vehículo durante una investigación encabezada por Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), organismo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Durante la inspección de la cabina, los agentes supuestamente encontraron una mochila negra con numerosos teléfonos celulares dentro de un compartimento de almacenamiento.
Al ser interrogado sobre los dispositivos, Malo Poggio habría entregado un juego de llaves que llevaba en el bolsillo e indicado que correspondían al remolque de carga, el cual estaba asegurado con un sello rojo de seguridad.
Cuando los agentes abrieron la unidad encontraron a las 42 personas.
Uno de los migrantes declaró que había cruzado ilegalmente la frontera estadounidense menos de una semana antes. Según el testimonio incorporado al expediente, después de ingresar al país fue trasladado a una casa de seguridad, donde le quitaron su teléfono celular, antes de subirlo al tráiler y ordenarle que permaneciera escondido y en silencio.
El caso continúa bajo investigación y es procesado en El Paso.
Seis deportaciones y un intento de ingreso con identidad falsa
En otro proceso, el mexicano Omar Lorenzo Olivas-Chavez fue acusado de reingreso ilegal a Estados Unidos después de presuntamente intentar cruzar por el Puente Internacional de las Américas utilizando información de identidad falsa.
Según la denuncia penal, el 23 de octubre Olivas-Chavez se presentó en el área de inspección peatonal y aseguró ante un agente de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) que era ciudadano estadounidense y que había perdido sus documentos de ingreso.
El hombre proporcionó un nombre y una fecha de nacimiento que posteriormente fueron identificados como ficticios, de acuerdo con los documentos judiciales.
Una revisión de sus huellas dactilares permitió establecer, según la acusación, que había sido deportado de Estados Unidos a México en seis ocasiones anteriores.
Las autoridades federales informaron que los 256 nuevos procesos incluyen acusaciones contra presuntos traficantes de personas y extranjeros con antecedentes por delitos violentos, conducir bajo los efectos del alcohol, robo y múltiples deportaciones previas.
Diario MX
