El bienestar de los animales encontró una resistencia inesperada en Ciudad Juárez. Ocho amparos fueron promovidos por médicos veterinarios contra disposiciones del nuevo Reglamento de Bienestar Animal, entre ellas la prohibición de mutilaciones estéticas. Resulta difícil comprender que quienes estudiaron para aliviar el sufrimiento de los animales cuestionen una norma destinada precisamente a protegerlos.
La regidora Fernanda Ávalos Medina, publicó El Diario, defendió la disposición y sostuvo que ningún capricho humano justifica cortar o mutilar a un animal para modificar su apariencia. La directora de Atención y Bienestar Animal, Alma Arredondo Salinas, confirmó que los recursos también cuestionan facultades administrativas y disposiciones relacionadas con la eutanasia.
Durante décadas, cortar orejas y colas a perros por razones estéticas fue una práctica normalizada, y esa costumbre convirtió el sufrimiento animal en una cuestión de apariencia, alimentada por criterios de belleza impuestos por sus propietarios y tolerados por algunos profesionales.
El nuevo reglamento municipal representa un avance para una ciudad donde el abandono, el maltrato y la reproducción irresponsable de mascotas siguen siendo problemas cotidianos. Esa es la verdad. Su aplicación exige vigilancia, educación y la participación responsable de quienes ejercen la medicina veterinaria.
Aunque los profesionales tienen derecho a recurrir a los tribunales y cuestionar disposiciones que consideren contrarias a la ley, también corresponde distinguir los procedimientos médicos necesarios de las mutilaciones realizadas únicamente por estética.
Sin embargo, defender estas últimas sería un retroceso ético difícil de justificar. La medicina veterinaria debe tener como principio preservar la salud y evitar el sufrimiento, no las modificaciones por estética. Ciudad Juárez necesita profesionales comprometidos con ese propósito y un reglamento que coloque la dignidad de los animales por encima de los caprichos humanos.
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El bienestar de los animales encontró una resistencia inesperada en Ciudad Juárez. Ocho amparos fueron promovidos por médicos veterinarios contra disposiciones del nuevo Reglamento de Bienestar Animal, entre ellas la prohibición de mutilaciones estéticas. Resulta difícil comprender que quienes estudiaron para aliviar el sufrimiento de los animales cuestionen una norma destinada precisamente a protegerlos.
La regidora Fernanda Ávalos Medina, publicó El Diario, defendió la disposición y sostuvo que ningún capricho humano justifica cortar o mutilar a un animal para modificar su apariencia. La directora de Atención y Bienestar Animal, Alma Arredondo Salinas, confirmó que los recursos también cuestionan facultades administrativas y disposiciones relacionadas con la eutanasia.
Durante décadas, cortar orejas y colas a perros por razones estéticas fue una práctica normalizada, y esa costumbre convirtió el sufrimiento animal en una cuestión de apariencia, alimentada por criterios de belleza impuestos por sus propietarios y tolerados por algunos profesionales.
El nuevo reglamento municipal representa un avance para una ciudad donde el abandono, el maltrato y la reproducción irresponsable de mascotas siguen siendo problemas cotidianos. Esa es la verdad. Su aplicación exige vigilancia, educación y la participación responsable de quienes ejercen la medicina veterinaria.
Aunque los profesionales tienen derecho a recurrir a los tribunales y cuestionar disposiciones que consideren contrarias a la ley, también corresponde distinguir los procedimientos médicos necesarios de las mutilaciones realizadas únicamente por estética.
Sin embargo, defender estas últimas sería un retroceso ético difícil de justificar. La medicina veterinaria debe tener como principio preservar la salud y evitar el sufrimiento, no las modificaciones por estética. Ciudad Juárez necesita profesionales comprometidos con ese propósito y un reglamento que coloque la dignidad de los animales por encima de los caprichos humanos.
Diario MX
