Loli Montes roza los 60 años. Dice que nada más levantarse disfruta de la contemplación del Monte Coronado, que ve desde su ventana. Y que cuando baja a la calle saborea cada paso, se saluda con conocidos y desconocidos, disfruta las cosas bonitas que ella ve a su alrededor. “Que la belleza nos ilumine para seguir esperanzados”, dice uno de los versos de su poema Amanecer en mi barrio. Es parte del libro Vecinas, escrito por residentes en Palma-Palmilla, uno de los barrios con peor imagen de la ciudad de Málaga. También uno de los mejores a la hora de unir fuerzas para luchar contra los prejuicios y estereotipos que marcan sus vidas allá donde van. “Y lo único que queremos es amor / Lo de afuera no va a acabar con nosotras / Compartimos la herida; somos la misma carne”, se lee en un texto que firman en conjunto todas las participantes, que acudieron anoche a la presentación de su trabajo en el centro cultural La Térmica como parte del festival de poesía Irreconciliables, que cumple su décimo quinta edición.
Loli Montes roza los 60 años. Dice que nada más levantarse disfruta de la contemplación del Monte Coronado, que ve desde su ventana. Y que cuando baja a la calle saborea cada paso, se saluda con conocidos y desconocidos, disfruta las cosas bonitas que ella ve a su alrededor. “Que la belleza nos ilumine para seguir esperanzados”, dice uno de los versos de su poema Amanecer en mi barrio. Es parte del libro Vecinas, escrito por residentes en Palma-Palmilla, uno de los barrios con peor imagen de la ciudad de Málaga. También uno de los mejores a la hora de unir fuerzas para luchar contra los prejuicios y estereotipos que marcan sus vidas allá donde van. “Y lo único que queremos es amor / Lo de afuera no va a acabar con nosotras / Compartimos la herida; somos la misma carne”, se lee en un texto que firman en conjunto todas las participantes, que acudieron anoche a la presentación de su trabajo en el centro cultural La Térmica como parte del festival de poesía Irreconciliables, que cumple su décimo quinta edición. Seguir leyendo
Loli Montes roza los 60 años. Dice que nada más levantarse disfruta de la contemplación del Monte Coronado, que ve desde su ventana. Y que cuando baja a la calle saborea cada paso, se saluda con conocidos y desconocidos, disfruta las cosas bonitas que ella ve a su alrededor. “Que la belleza nos ilumine para seguir esperanzados”, dice uno de los versos de su poema Amanecer en mi barrio. Es parte del libro Vecinas, escrito por residentes en Palma-Palmilla, uno de los barrios con peor imagen de la ciudad de Málaga. También uno de los mejores a la hora de unir fuerzas para luchar contra los prejuicios y estereotipos que marcan sus vidas allá donde van. “Y lo único que queremos es amor / Lo de afuera no va a acabar con nosotras / Compartimos la herida; somos la misma carne”, se lee en un texto que firman en conjunto todas las participantes, que acudieron anoche a la presentación de su trabajo en el centro cultural La Térmica como parte del festival de poesía Irreconciliables, que cumple su décimo quinta edición.
