Gracias a una “cámara trampa”, la brigada de monitoreo de fauna silvestre del Área de Protección de Flora y Fauna (APFF) Médanos de Samalayuca de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) pudo registrar la presencia de un puma en el desierto juarense.
“Una presencia que nos recuerda la grandeza del desierto. Gracias al trabajo, dedicación y capacidad de nuestra brigada de monitore de fauna silvestre hoy podemos apreciar una de las especies más emblemáticas de nuestros ecosistemas”, destacó al mostrar las imágenes del “Puma concolor” captado olfateando en un bebedero.
A través de sus redes sociales, APFF Médanos de Samalayuca destacó la instalación estratégica de las cámaras trampa y a la experiencia de la Brigada de Monitoreo y Vigilancia para identificar y establecer puntos de observación de alto interés para la fauna silvestre.
“Cada imagen obtenida representa mucho más que un registro: es el resultado de horas de trabajo en campo, conocimiento del territorio, paciencia y compromiso con la conservación. Y entonces aparece él… silencioso, sigiloso y majestuoso, recorriendo las dunas y recordándonos que el desierto chihuahuense está lleno de vida”, relató al compartir la imagen de 21 segundos de grabación.
Explicó que el puma es parte fundamental del ecosistema local y su presencia inspira a continuar conociendo, monitoreando y protegiendo la biodiversidad del Área Natural Protegida.
A través de sus redes sociales, Esquimalito Diaz, integrante de la brigada, destacó que la imagen ya es impresionante por sí sola, pero lo más interesante es todo lo que está ocurriendo alrededor de ella.
“En este lugar tenemos un pequeño punto de agua que es utilizado por distintas especies. Durante varios días observamos llegar regularmente a cuatro pecaríes. Tiempo después comenzaron a aparecer tres y recientemente solamente dos.
Entonces apareció el puma. Lo curioso es que, al menos en el registro que obtuvimos, no llegó directamente a beber agua. Se acercó inspeccionando y olfateando la zona donde habitualmente transitan los pecaríes”, relató.
Dijo que debido a la disminución en el número de pecaríes es posible que hayan sido depredados, aunque no puede asegurarlo y pueden existir muchas otras explicaciones.
“Y precisamente ahí está lo interesante del monitoreo: observar, registrar y dejar que los datos vayan contando la historia. Más arriba, en la misma sierra, anteriormente encontramos los restos de un venado joven. En aquel momento no era posible saber qué había ocurrido. Ahora sabemos algo más: un gran depredador está utilizando este sector”, destacó.
Informó que el puma es uno de los felinos con mayor distribución en América. Es un animal principalmente solitario, extremadamente discreto y capaz de adaptarse a ambientes muy diferentes, desde bosques y montañas hasta regiones áridas.
Su alimentación depende de las presas disponibles en cada zona. Puede consumir venados, pecaríes, conejos y otros animales. Como depredador ocupa una posición muy importante dentro del ecosistema y forma parte de las relaciones naturales entre las diferentes especies que habitan un territorio.
“Una de las cosas que más nos fascinan de las cámaras trampa es descubrir que un simple bebedero no es solamente un lugar donde los animales toman agua. Es un punto donde quedan huellas, olores y rastros. Un venado puede pasar durante la noche. Horas después llegan los pecaríes. Un ave baja a beber. Y posteriormente un puma puede detenerse a investigar quién estuvo ahí antes. Nosotros vemos unos segundos de video o una fotografía. Ellos están leyendo una historia completa”, externó.
Dijo que por el momento no se sabe si se trata de una hembra, ni con qué frecuencia utiliza este corredor, pero lo que sí saben es que “la sierra de Samalayuca está mucho más viva de lo que muchas veces imaginamos. Mientras nosotros dormimos, allá afuera continúa una historia de supervivencia que lleva miles de años ocurriendo en silencio. Y esta vez… una cámara nos permitió asomarnos por unos segundos”. [#content_wordai] Gracias a una “cámara trampa”, la brigada de monitoreo de fauna silvestre del Área de Protección de Flora y Fauna (APFF) Médanos de Samalayuca de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) pudo registrar la presencia de un puma en el desierto juarense.
“Una presencia que nos recuerda la grandeza del desierto. Gracias al trabajo, dedicación y capacidad de nuestra brigada de monitore de fauna silvestre hoy podemos apreciar una de las especies más emblemáticas de nuestros ecosistemas”, destacó al mostrar las imágenes del “Puma concolor” captado olfateando en un bebedero.
A través de sus redes sociales, APFF Médanos de Samalayuca destacó la instalación estratégica de las cámaras trampa y a la experiencia de la Brigada de Monitoreo y Vigilancia para identificar y establecer puntos de observación de alto interés para la fauna silvestre.
“Cada imagen obtenida representa mucho más que un registro: es el resultado de horas de trabajo en campo, conocimiento del territorio, paciencia y compromiso con la conservación. Y entonces aparece él… silencioso, sigiloso y majestuoso, recorriendo las dunas y recordándonos que el desierto chihuahuense está lleno de vida”, relató al compartir la imagen de 21 segundos de grabación.
Explicó que el puma es parte fundamental del ecosistema local y su presencia inspira a continuar conociendo, monitoreando y protegiendo la biodiversidad del Área Natural Protegida.
A través de sus redes sociales, Esquimalito Diaz, integrante de la brigada, destacó que la imagen ya es impresionante por sí sola, pero lo más interesante es todo lo que está ocurriendo alrededor de ella.
“En este lugar tenemos un pequeño punto de agua que es utilizado por distintas especies. Durante varios días observamos llegar regularmente a cuatro pecaríes. Tiempo después comenzaron a aparecer tres y recientemente solamente dos.
Entonces apareció el puma. Lo curioso es que, al menos en el registro que obtuvimos, no llegó directamente a beber agua. Se acercó inspeccionando y olfateando la zona donde habitualmente transitan los pecaríes”, relató.
Dijo que debido a la disminución en el número de pecaríes es posible que hayan sido depredados, aunque no puede asegurarlo y pueden existir muchas otras explicaciones.
“Y precisamente ahí está lo interesante del monitoreo: observar, registrar y dejar que los datos vayan contando la historia. Más arriba, en la misma sierra, anteriormente encontramos los restos de un venado joven. En aquel momento no era posible saber qué había ocurrido. Ahora sabemos algo más: un gran depredador está utilizando este sector”, destacó.
Informó que el puma es uno de los felinos con mayor distribución en América. Es un animal principalmente solitario, extremadamente discreto y capaz de adaptarse a ambientes muy diferentes, desde bosques y montañas hasta regiones áridas.
Su alimentación depende de las presas disponibles en cada zona. Puede consumir venados, pecaríes, conejos y otros animales. Como depredador ocupa una posición muy importante dentro del ecosistema y forma parte de las relaciones naturales entre las diferentes especies que habitan un territorio.
“Una de las cosas que más nos fascinan de las cámaras trampa es descubrir que un simple bebedero no es solamente un lugar donde los animales toman agua. Es un punto donde quedan huellas, olores y rastros. Un venado puede pasar durante la noche. Horas después llegan los pecaríes. Un ave baja a beber. Y posteriormente un puma puede detenerse a investigar quién estuvo ahí antes. Nosotros vemos unos segundos de video o una fotografía. Ellos están leyendo una historia completa”, externó.
Dijo que por el momento no se sabe si se trata de una hembra, ni con qué frecuencia utiliza este corredor, pero lo que sí saben es que “la sierra de Samalayuca está mucho más viva de lo que muchas veces imaginamos. Mientras nosotros dormimos, allá afuera continúa una historia de supervivencia que lleva miles de años ocurriendo en silencio. Y esta vez… una cámara nos permitió asomarnos por unos segundos”. Diario MX
