Durante la entrevista, en un hotel barcelonés, Ulli Lust (Viena, 58 años) habla, entre risas, sin filtro alguno: “¡Porra! Me tendría que haber lavado el pelo para las fotos”. Esa frescura la retrata. Ha contado su vida sin omitir partes oscuras. Aprender que solo el 10% de las figuras de la edad de hielo eran masculinas le hizo investigar. El resultado es un cómic que rescribe la historia.
Durante la entrevista, en un hotel barcelonés, Ulli Lust (Viena, 58 años) habla, entre risas, sin filtro alguno: “¡Porra! Me tendría que haber lavado el pelo para las fotos”. Esa frescura la retrata. Ha contado su vida sin omitir partes oscuras. Aprender que solo el 10% de las figuras de la edad de hielo eran masculinas le hizo investigar. El resultado es un cómic que rescribe la historia. Seguir leyendo
Durante la entrevista, en un hotel barcelonés, Ulli Lust (Viena, 58 años) habla, entre risas, sin filtro alguno: “¡Porra! Me tendría que haber lavado el pelo para las fotos”. Esa frescura la retrata. Ha contado su vida sin omitir partes oscuras. Aprender que solo el 10% de las figuras de la edad de hielo eran masculinas le hizo investigar. El resultado es un cómic que rescribe la historia.
