Chihuahua, Chih.- Las autoridades sanitarias de México como la Secretaría de Salud reforzaron las acciones de vigilancia e investigación tras el brote de ciclosporiasis registrado en Estados Unidos, enfermedad que ha sido relacionada con el consumo de lechuga iceberg rallada servida en establecimientos de una cadena de comida rápida. Aunque hasta el momento no existe evidencia de que la contaminación haya ocurrido en territorio mexicano, el Gobierno federal aseguró que mantiene un monitoreo permanente para descartar riesgos.
Para Chihuahua, la situación cobra especial relevancia debido a su condición de estado fronterizo con Estados Unidos y al intenso flujo diario de personas, mercancías y productos agroalimentarios entre ambos países, por lo que las medidas preventivas buscan brindar certeza tanto a los consumidores como a los productores.
A través de un comunicado conjunto, la Secretaría de Salud, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), la Dirección General de Epidemiología (DGE), la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) informaron que trabajan de manera coordinada para investigar el origen del brote y revisar la cadena de suministro relacionada con la lechuga señalada.
Las dependencias explicaron que en México continúan las inspecciones sanitarias, la revisión documental y los análisis de trazabilidad con un enfoque preventivo.
De acuerdo con la información difundida por las autoridades estadounidenses, el brote acumula mil 644 personas enfermas, 94 hospitalizaciones y ninguna defunción, con casos registrados entre el 13 de mayo y el 13 de julio de 2026.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) determinó que la trazabilidad de los productos apunta hacia un solo proveedor de lechuga que abasteció a los establecimientos involucrados. Sin embargo, las autoridades mexicanas precisaron que identificar el país de origen de un producto no significa automáticamente que ahí haya ocurrido la contaminación.
Por ello, México mantiene comunicación e intercambio de información técnica con las autoridades sanitarias estadounidenses para localizar la fuente del problema y fortalecer las medidas de protección para la población de ambos países.
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Chihuahua, Chih.- Las autoridades sanitarias de México como la Secretaría de Salud reforzaron las acciones de vigilancia e investigación tras el brote de ciclosporiasis registrado en Estados Unidos, enfermedad que ha sido relacionada con el consumo de lechuga iceberg rallada servida en establecimientos de una cadena de comida rápida. Aunque hasta el momento no existe evidencia de que la contaminación haya ocurrido en territorio mexicano, el Gobierno federal aseguró que mantiene un monitoreo permanente para descartar riesgos.
Para Chihuahua, la situación cobra especial relevancia debido a su condición de estado fronterizo con Estados Unidos y al intenso flujo diario de personas, mercancías y productos agroalimentarios entre ambos países, por lo que las medidas preventivas buscan brindar certeza tanto a los consumidores como a los productores.
A través de un comunicado conjunto, la Secretaría de Salud, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), la Dirección General de Epidemiología (DGE), la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) informaron que trabajan de manera coordinada para investigar el origen del brote y revisar la cadena de suministro relacionada con la lechuga señalada.
Las dependencias explicaron que en México continúan las inspecciones sanitarias, la revisión documental y los análisis de trazabilidad con un enfoque preventivo.
De acuerdo con la información difundida por las autoridades estadounidenses, el brote acumula mil 644 personas enfermas, 94 hospitalizaciones y ninguna defunción, con casos registrados entre el 13 de mayo y el 13 de julio de 2026.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) determinó que la trazabilidad de los productos apunta hacia un solo proveedor de lechuga que abasteció a los establecimientos involucrados. Sin embargo, las autoridades mexicanas precisaron que identificar el país de origen de un producto no significa automáticamente que ahí haya ocurrido la contaminación.
Por ello, México mantiene comunicación e intercambio de información técnica con las autoridades sanitarias estadounidenses para localizar la fuente del problema y fortalecer las medidas de protección para la población de ambos países.
Diario MX
