Para mejorar su vigilancia financiera, el Distrito Escolar Independiente de El Paso (EPISD, por sus siglas en inglés) debería implementar reportes periódicos a la mesa directiva sobre riesgos presupuestales, como la disminución en la inscripción y las caídas en los ingresos, adoptar controles más estrictos para garantizar que se validen los supuestos presupuestales, y dejar de depender de ahorros proyectados en nómina para equilibrar el presupuesto, de acuerdo con un plan de acción correctiva divulgado el lunes.
En total, el plan incluye 14 recomendaciones dentro de una auditoría interna de 33 páginas, realizada después de que fallas en los reportes presupuestales del distrito lo llevaran a declarar una emergencia financiera y a despedir a decenas de empleados durante el verano. El EPISD publicó la auditoría completa, fechada el 10 de julio, en su sitio web el lunes, aunque los líderes del distrito ya habían presentado hallazgos preliminares a la mesa directiva escolar.
El fiduciario de EPISD, Jack Loveridge, presidente del Comité de Auditoría de la mesa directiva, dijo que el reporte le da a la junta y a la administración una guía sobre cómo proceder, después de que años de malas prácticas presupuestales borraran el 58% de los ahorros del EPISD en cuatro años, al pasar de $166.7 millones de dólares en 2022 a $69.6 millones de dólares en 2026. Casi la mitad de esa caída ocurrió durante el último ciclo escolar.
“Creo que realmente se trata de mirar hacia adelante, de asegurarnos de que haya sistemas implementados, de asegurarnos de que la elaboración del presupuesto se haga de una manera mucho más rigurosa, y no que se le atribuya a una sola persona o a dos personas”, dijo Loveridge.
“Realmente quiero que el público sepa que este es el inicio de un nuevo enfoque para la educación pública en El Paso. Y creo que el público debería hacer responsables a esta administración y a esta mesa directiva de aquí en adelante, porque estamos comprometidos con un estándar muy alto de transparencia y responsabilidad financiera”, agregó.
El superintendente Brian Lusk dijo que el distrito ya ha tomado medidas para adoptar este nuevo enfoque.
“En los últimos meses, el EPISD ya ha avanzado hacia la implementación de procesos y el fortalecimiento de los sistemas ya existentes, que garantizarán una vigilancia adecuada y fortalecerán la salud financiera del distrito”, dijo Lusk en un comunicado. “Estamos comprometidos a seguir haciéndolo de manera transparente, en colaboración con nuestras comunidades y las partes interesadas”.
Loveridge dijo que la mesa directiva se reunirá en agosto para discutir su papel dentro del plan y, de manera potencial, decidir si se podría emprender alguna acción legal contra los empleados que contribuyeron a la crisis. El reporte de la auditora interna en jefe, Mayra Martínez, no hace ninguna recomendación sobre posibles acciones legales. La auditoría, que incluyó entrevistas con la ex directora financiera Martha Aguirre y su personal, encontró que el personal de finanzas tenía conocimiento de los problemas financieros del distrito y de la disminución en la inscripción durante meses antes de que se hicieran públicos, pero no informó al superintendente ni a la mesa directiva.
Loveridge dijo que no está seguro de qué tipo de acción puede tomar la mesa directiva, en particular contra ex empleados como Aguirre, quien renunció a principios de mayo, poco antes de que los problemas presupuestales se hicieran públicos.
“Queremos asegurarnos de que, si existe una vía para presentar cargos, entendamos que eso es algo que está a nuestra disposición. Si es algo que no es posible, entonces al menos queremos saber que investigamos si eso puede suceder o no”, dijo Loveridge.
Recomendaciones de acción correctiva
La auditoría recomienda que el distrito establezca un sistema de reportes para que el personal notifique a la mesa directiva o al superintendente sobre posibles problemas presupuestales. El sistema incluirá reportes financieros mensuales y trimestrales, así como un proceso que defina cuándo se debe notificar a los líderes sobre problemas financieros.
Los problemas presupuestales del EPISD fueron provocados por una combinación de factores, de acuerdo con la auditoría, entre ellos la planeación de ahorros que nunca se materializaron y la realización de compras que nunca fueron aprobadas por la mesa directiva, lo que aumentó los gastos en alrededor de $21 millones de dólares durante el ciclo escolar 2025-26.
En respuesta, los auditores recomiendan que el distrito desarrolle procedimientos por escrito sobre cómo elabora sus supuestos presupuestales, como los ingresos generados por la inscripción y la asistencia.
Los auditores recomiendan que el distrito exija un análisis por escrito del impacto financiero cada vez que implemente un nuevo programa o tenga gastos imprevistos.
El análisis debe determinar todas las posibles fuentes de financiamiento, evaluar los impactos de corto y largo plazo, determinar si la mesa directiva necesita votar sobre una enmienda presupuestal, y establecer cuándo se presentarán ante los fiduciarios.
La recomendación surge después de que la mesa directiva aprobara gastos que nunca se agregaron al presupuesto. Estos incluyeron $459,000 dólares en costos de transición de liderazgo para pagarle a la exsuperintendente Diana Sayavedra un finiquito por retiro, así como beneficios de reubicación para Lusk, quien fue contratado en diciembre.
Otros gastos que no se agregaron al presupuesto incluyeron $672,000 dólares para un programa de incentivos por separación, que ofrecía a los empleados un pago de $3,000 dólares por notificar con anticipación al distrito su intención de jubilarse o renunciar al final del ciclo escolar pasado.
La auditoría también recomienda que el distrito, dentro de los próximos dos años, deje de depender de los salarios no ejercidos, es decir, fondos presupuestados para un puesto que permaneció vacante, para equilibrar el presupuesto. El distrito presupuestó el año pasado un ahorro de $20 millones de dólares por salarios no ejercidos, pero solo logró ahorrar $13.7 millones de dólares.
Otras recomendaciones incluyen establecer un proceso formal de aprobación para los cambios de personal, crear un procedimiento para supervisar el inventario del distrito y desarrollar un sistema para distribuir de manera más precisa el financiamiento de las subvenciones.
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Para mejorar su vigilancia financiera, el Distrito Escolar Independiente de El Paso (EPISD, por sus siglas en inglés) debería implementar reportes periódicos a la mesa directiva sobre riesgos presupuestales, como la disminución en la inscripción y las caídas en los ingresos, adoptar controles más estrictos para garantizar que se validen los supuestos presupuestales, y dejar de depender de ahorros proyectados en nómina para equilibrar el presupuesto, de acuerdo con un plan de acción correctiva divulgado el lunes.
En total, el plan incluye 14 recomendaciones dentro de una auditoría interna de 33 páginas, realizada después de que fallas en los reportes presupuestales del distrito lo llevaran a declarar una emergencia financiera y a despedir a decenas de empleados durante el verano. El EPISD publicó la auditoría completa, fechada el 10 de julio, en su sitio web el lunes, aunque los líderes del distrito ya habían presentado hallazgos preliminares a la mesa directiva escolar.
El fiduciario de EPISD, Jack Loveridge, presidente del Comité de Auditoría de la mesa directiva, dijo que el reporte le da a la junta y a la administración una guía sobre cómo proceder, después de que años de malas prácticas presupuestales borraran el 58% de los ahorros del EPISD en cuatro años, al pasar de $166.7 millones de dólares en 2022 a $69.6 millones de dólares en 2026. Casi la mitad de esa caída ocurrió durante el último ciclo escolar.
“Creo que realmente se trata de mirar hacia adelante, de asegurarnos de que haya sistemas implementados, de asegurarnos de que la elaboración del presupuesto se haga de una manera mucho más rigurosa, y no que se le atribuya a una sola persona o a dos personas”, dijo Loveridge.
“Realmente quiero que el público sepa que este es el inicio de un nuevo enfoque para la educación pública en El Paso. Y creo que el público debería hacer responsables a esta administración y a esta mesa directiva de aquí en adelante, porque estamos comprometidos con un estándar muy alto de transparencia y responsabilidad financiera”, agregó.
El superintendente Brian Lusk dijo que el distrito ya ha tomado medidas para adoptar este nuevo enfoque.
“En los últimos meses, el EPISD ya ha avanzado hacia la implementación de procesos y el fortalecimiento de los sistemas ya existentes, que garantizarán una vigilancia adecuada y fortalecerán la salud financiera del distrito”, dijo Lusk en un comunicado. “Estamos comprometidos a seguir haciéndolo de manera transparente, en colaboración con nuestras comunidades y las partes interesadas”.
Loveridge dijo que la mesa directiva se reunirá en agosto para discutir su papel dentro del plan y, de manera potencial, decidir si se podría emprender alguna acción legal contra los empleados que contribuyeron a la crisis. El reporte de la auditora interna en jefe, Mayra Martínez, no hace ninguna recomendación sobre posibles acciones legales. La auditoría, que incluyó entrevistas con la ex directora financiera Martha Aguirre y su personal, encontró que el personal de finanzas tenía conocimiento de los problemas financieros del distrito y de la disminución en la inscripción durante meses antes de que se hicieran públicos, pero no informó al superintendente ni a la mesa directiva.
Loveridge dijo que no está seguro de qué tipo de acción puede tomar la mesa directiva, en particular contra ex empleados como Aguirre, quien renunció a principios de mayo, poco antes de que los problemas presupuestales se hicieran públicos.
“Queremos asegurarnos de que, si existe una vía para presentar cargos, entendamos que eso es algo que está a nuestra disposición. Si es algo que no es posible, entonces al menos queremos saber que investigamos si eso puede suceder o no”, dijo Loveridge.
Recomendaciones de acción correctiva
La auditoría recomienda que el distrito establezca un sistema de reportes para que el personal notifique a la mesa directiva o al superintendente sobre posibles problemas presupuestales. El sistema incluirá reportes financieros mensuales y trimestrales, así como un proceso que defina cuándo se debe notificar a los líderes sobre problemas financieros.
Los problemas presupuestales del EPISD fueron provocados por una combinación de factores, de acuerdo con la auditoría, entre ellos la planeación de ahorros que nunca se materializaron y la realización de compras que nunca fueron aprobadas por la mesa directiva, lo que aumentó los gastos en alrededor de $21 millones de dólares durante el ciclo escolar 2025-26.
En respuesta, los auditores recomiendan que el distrito desarrolle procedimientos por escrito sobre cómo elabora sus supuestos presupuestales, como los ingresos generados por la inscripción y la asistencia.
Los auditores recomiendan que el distrito exija un análisis por escrito del impacto financiero cada vez que implemente un nuevo programa o tenga gastos imprevistos.
El análisis debe determinar todas las posibles fuentes de financiamiento, evaluar los impactos de corto y largo plazo, determinar si la mesa directiva necesita votar sobre una enmienda presupuestal, y establecer cuándo se presentarán ante los fiduciarios.
La recomendación surge después de que la mesa directiva aprobara gastos que nunca se agregaron al presupuesto. Estos incluyeron $459,000 dólares en costos de transición de liderazgo para pagarle a la exsuperintendente Diana Sayavedra un finiquito por retiro, así como beneficios de reubicación para Lusk, quien fue contratado en diciembre.
Otros gastos que no se agregaron al presupuesto incluyeron $672,000 dólares para un programa de incentivos por separación, que ofrecía a los empleados un pago de $3,000 dólares por notificar con anticipación al distrito su intención de jubilarse o renunciar al final del ciclo escolar pasado.
La auditoría también recomienda que el distrito, dentro de los próximos dos años, deje de depender de los salarios no ejercidos, es decir, fondos presupuestados para un puesto que permaneció vacante, para equilibrar el presupuesto. El distrito presupuestó el año pasado un ahorro de $20 millones de dólares por salarios no ejercidos, pero solo logró ahorrar $13.7 millones de dólares.
Otras recomendaciones incluyen establecer un proceso formal de aprobación para los cambios de personal, crear un procedimiento para supervisar el inventario del distrito y desarrollar un sistema para distribuir de manera más precisa el financiamiento de las subvenciones.
Diario MX
