Cristofer M. R., Manuel de Jesús C. R. y Karen T. A. fueron vinculados a proceso ayer por su probable participación en los delitos de privación de la libertad en grado de tentativa, tráfico de personas en grado de tentativa y albergue, con la agravante de pandilla. Cristofer, además, fue vinculado por portación de arma de fuego.
La resolución fue dictada por el juez Víctor Manlio Hernández Calderón, dentro de la causa penal 634/2026.
El caso comenzó cuando dos personas lograron escapar de una camioneta Range Rover blanca, en la que, según su declaración, habían sido trasladadas para cruzarlas ilegalmente a Estados Unidos.
Las víctimas, W.R.Z.M. y L.A.P.P., dijeron que inicialmente subieron de manera voluntaria, pero desistieron al conocer que les cobrarían 12 mil dólares. Sin embargo, señalaron que quienes las trasladaban ya no les permitieron bajar y las llevaron a una casa de seguridad.
En un descuido, lograron quitar los seguros del vehículo y escapar. Los sujetos las persiguieron, pero no consiguieron alcanzarlas. Las víctimas dieron aviso a policías, quienes llegaron a un domicilio de las calles Cerro de las Cruces y Querétaro.
De acuerdo con lo expuesto en audiencia, los agentes observaron frente al inmueble a Cristofer, quien portaba un arma de fuego. Al advertir la presencia policial, ingresó a la vivienda. Los agentes entraron y lograron desarmarlo y detenerlo.
Dentro encontraron a más personas. En total, fueron rescatados 10 mexicanos provenientes de distintos estados del país, así como una persona de Guatemala y otra de Nicaragua, para un total de 12 víctimas.
Las primeras dos víctimas reconocieron a Cristofer como uno de los hombres que las perseguían con un arma de fuego, y señalaron a Manuel y Karen como participantes en la persecución.
Otra víctima, N.W.V.H., de Guatemala, reconoció a Cristofer y Karen como parte del grupo que la mantenía en el inmueble desde cuatro días antes, con la intención de cruzarla a EU. Dijo que su tío ya había pagado para llevarla a Los Ángeles, California, y que en ocasiones recibían alimentos y en otras tenían que aportar más dinero para conseguirlos.
El juez consideró que estos datos permitían establecer la probable existencia del delito de albergue previsto en la Ley de Migración, al advertir que las personas eran mantenidas en el inmueble para ser traficadas y obtener un lucro.
También consideró probable la privación de la libertad y el tráfico de personas en grado de tentativa, pues las víctimas habían sido retenidas contra su voluntad y la finalidad era llevarlas ilegalmente a Estados Unidos a cambio de un pago.
Respecto a la agravante de pandilla, el juez señaló que existían indicios de un acuerdo de voluntades para cometer las conductas delictivas y consideró actualizada la calificativa.
La Fiscalía presentó documentos para acreditar que Cristofer y Karen tenían la posesión del inmueble y eran pareja, mientras que Manuel era amigo de ellos.
Cristofer también fue vinculado por portación de arma de fuego, tras el aseguramiento de un revólver calibre .22. Los tres quedaron en prisión preventiva. El juez fijó dos meses de investigación complementaria.
[#content_wordai] Cristofer M. R., Manuel de Jesús C. R. y Karen T. A. fueron vinculados a proceso ayer por su probable participación en los delitos de privación de la libertad en grado de tentativa, tráfico de personas en grado de tentativa y albergue, con la agravante de pandilla. Cristofer, además, fue vinculado por portación de arma de fuego.
La resolución fue dictada por el juez Víctor Manlio Hernández Calderón, dentro de la causa penal 634/2026.
El caso comenzó cuando dos personas lograron escapar de una camioneta Range Rover blanca, en la que, según su declaración, habían sido trasladadas para cruzarlas ilegalmente a Estados Unidos.
Las víctimas, W.R.Z.M. y L.A.P.P., dijeron que inicialmente subieron de manera voluntaria, pero desistieron al conocer que les cobrarían 12 mil dólares. Sin embargo, señalaron que quienes las trasladaban ya no les permitieron bajar y las llevaron a una casa de seguridad.
En un descuido, lograron quitar los seguros del vehículo y escapar. Los sujetos las persiguieron, pero no consiguieron alcanzarlas. Las víctimas dieron aviso a policías, quienes llegaron a un domicilio de las calles Cerro de las Cruces y Querétaro.
De acuerdo con lo expuesto en audiencia, los agentes observaron frente al inmueble a Cristofer, quien portaba un arma de fuego. Al advertir la presencia policial, ingresó a la vivienda. Los agentes entraron y lograron desarmarlo y detenerlo.
Dentro encontraron a más personas. En total, fueron rescatados 10 mexicanos provenientes de distintos estados del país, así como una persona de Guatemala y otra de Nicaragua, para un total de 12 víctimas.
Las primeras dos víctimas reconocieron a Cristofer como uno de los hombres que las perseguían con un arma de fuego, y señalaron a Manuel y Karen como participantes en la persecución.
Otra víctima, N.W.V.H., de Guatemala, reconoció a Cristofer y Karen como parte del grupo que la mantenía en el inmueble desde cuatro días antes, con la intención de cruzarla a EU. Dijo que su tío ya había pagado para llevarla a Los Ángeles, California, y que en ocasiones recibían alimentos y en otras tenían que aportar más dinero para conseguirlos.
El juez consideró que estos datos permitían establecer la probable existencia del delito de albergue previsto en la Ley de Migración, al advertir que las personas eran mantenidas en el inmueble para ser traficadas y obtener un lucro.
También consideró probable la privación de la libertad y el tráfico de personas en grado de tentativa, pues las víctimas habían sido retenidas contra su voluntad y la finalidad era llevarlas ilegalmente a Estados Unidos a cambio de un pago.
Respecto a la agravante de pandilla, el juez señaló que existían indicios de un acuerdo de voluntades para cometer las conductas delictivas y consideró actualizada la calificativa.
La Fiscalía presentó documentos para acreditar que Cristofer y Karen tenían la posesión del inmueble y eran pareja, mientras que Manuel era amigo de ellos.
Cristofer también fue vinculado por portación de arma de fuego, tras el aseguramiento de un revólver calibre .22. Los tres quedaron en prisión preventiva. El juez fijó dos meses de investigación complementaria.
Diario MX
