Los miembros del jurado escucharon a Duane «Keffe D» Davis contar a detectives en 2008 que su sobrino Orlando «Baby Lane» Anderson fue quien realizó los disparos que mataron a Tupac Shakur en 1996.
Davis, quien aseguró durante aquella entrevista que también viajaba en el automóvil con Anderson, está acusado de haber orquestado el asesinato del astro del hip hop, quien tenía 25 años cuando fue baleado en Las Vegas. Para el momento de la conversación con los investigadores, su sobrino llevaba una década muerto.
De acuerdo con la transcripción de la entrevista, Davis relató que el Cadillac blanco en el que viajaba junto a Anderson y otros dos hombres se colocó al lado del vehículo en el que viajaba Shakur, acompañado por el magnate del hip hop y entonces jefe de Death Row Records, Marion «Suge» Knight.
«Si hubiéramos estado de mi lado, yo habría disparado», dijo Davis. Sin embargo, explicó que el automóvil de Knight se encontraba del otro lado, por lo que pasó el arma hacia atrás a Deandre «Big Dre» Smith. Según su relato, Smith rechazó tomarla.
Anderson, quien también estaba en el asiento trasero, tomó entonces el arma y comenzó a disparar, afirmó Davis.
Los integrantes del jurado permanecieron atentos a la pantalla el jueves mientras avanzaba la transcripción de la grabación de audio. Algunos tomaban notas ocasionalmente. Al comienzo de la entrevista, Davis y su abogado intercambiaron algunos susurros, mientras que la familia de Shakur permaneció inmóvil, mirando la pantalla o bajando la mirada hacia el suelo.
La sala permaneció en silencio mientras Davis describía el tiroteo.
La entrevista de 2008 representó la primera ocasión en que Davis habló directamente con las autoridades sobre su participación en el asesinato. La grabación es una de las principales pruebas del caso que el estado mantiene contra Davis, de 63 años.
Durante sus alegatos iniciales, los fiscales dijeron al jurado que se apoyarían en gran medida en las propias declaraciones de Davis realizadas en entrevistas con la policía y en pódcasts, así como en las memorias que coescribió en 2019, Compton Street Legend.
Sin embargo, Davis también había declarado previamente ante el FBI que Anderson no estuvo involucrado en el tiroteo contra Shakur y llegó a especular que Knight o Sean «Diddy» Combs podían estar relacionados con el crimen.
Davis se ha declarado no culpable. Su abogado ha calificado la versión de los fiscales como «ficción» y argumentó que su cliente «decía puras tonterías» cuando contaba historias sobre su supuesta participación, algo que, según sostuvo, las autoridades conocían. También afirmó que los investigadores nunca corroboraron con pruebas las declaraciones de Davis.
En realidad, los detectives de la Policía de Los Ángeles habían llevado a Davis a la entrevista para hablar sobre el asesinato a tiros, ocurrido en 1997, de The Notorious B.I.G., considerado uno de los principales rivales de Shakur.
Davis fue brevemente considerado sospechoso de ese asesinato, que continúa sin resolverse, pero posteriormente fue descartado.
«Todo el mundo era sospechoso en ese momento», declaró el jueves Daryn Dupree, uno de los detectives que participó en la entrevista.
Durante la conversación, los investigadores le dijeron a Davis que sus declaraciones serían confidenciales. Greg Kading, el otro detective que lo interrogó y quien años después describió la entrevista en un libro, le aseguró que nada de lo que dijera podría utilizarse en su contra.
Algunas personas presentes en la sala negaron con la cabeza cuando en la grabación uno de los investigadores le dice a Davis que «nada sale de esta sala».
«Si no dices nada, está bien, pero si sales ahí afuera y empiezas a hablar», añadió Dupree.
Los fiscales sostienen que Davis, en efecto, «salió ahí afuera y empezó a hablar» años después, cuando relató detalles del tiroteo en entrevistas y en sus memorias. Según la fiscalía, esas declaraciones anularían cualquier acuerdo que Davis hubiera tenido con las autoridades respecto a aquella conversación y otras entrevistas grabadas.
La acusación sostiene que Shakur fue asesinado como venganza por un ataque que miembros de su séquito realizaron contra Anderson unas horas antes en el MGM Grand, después de una pelea de Mike Tyson. Davis estuvo presente en el combate, pero no participó en la pelea posterior.
Más tarde esa noche, Davis y los otros hombres viajaban en el Cadillac cuando vieron a Shakur asomado por la ventanilla de un BMW negro, mientras algunas personas gritaban «¡Tupac!».
Davis relató que, después de que Anderson disparó, pensó que Knight había muerto.
A casi tres décadas de su asesinato, Tupac Shakur continúa siendo un ícono cultural y uno de los raperos más influyentes y versátiles de todos los tiempos. Murió cuando su popularidad se encontraba en su punto máximo y su carrera como actor comenzaba a despegar, mientras que su legado y su leyenda no han dejado de crecer con los años.
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Los miembros del jurado escucharon a Duane «Keffe D» Davis contar a detectives en 2008 que su sobrino Orlando «Baby Lane» Anderson fue quien realizó los disparos que mataron a Tupac Shakur en 1996.
Davis, quien aseguró durante aquella entrevista que también viajaba en el automóvil con Anderson, está acusado de haber orquestado el asesinato del astro del hip hop, quien tenía 25 años cuando fue baleado en Las Vegas. Para el momento de la conversación con los investigadores, su sobrino llevaba una década muerto.
De acuerdo con la transcripción de la entrevista, Davis relató que el Cadillac blanco en el que viajaba junto a Anderson y otros dos hombres se colocó al lado del vehículo en el que viajaba Shakur, acompañado por el magnate del hip hop y entonces jefe de Death Row Records, Marion «Suge» Knight.
«Si hubiéramos estado de mi lado, yo habría disparado», dijo Davis. Sin embargo, explicó que el automóvil de Knight se encontraba del otro lado, por lo que pasó el arma hacia atrás a Deandre «Big Dre» Smith. Según su relato, Smith rechazó tomarla.
Anderson, quien también estaba en el asiento trasero, tomó entonces el arma y comenzó a disparar, afirmó Davis.
Los integrantes del jurado permanecieron atentos a la pantalla el jueves mientras avanzaba la transcripción de la grabación de audio. Algunos tomaban notas ocasionalmente. Al comienzo de la entrevista, Davis y su abogado intercambiaron algunos susurros, mientras que la familia de Shakur permaneció inmóvil, mirando la pantalla o bajando la mirada hacia el suelo.
La sala permaneció en silencio mientras Davis describía el tiroteo.
La entrevista de 2008 representó la primera ocasión en que Davis habló directamente con las autoridades sobre su participación en el asesinato. La grabación es una de las principales pruebas del caso que el estado mantiene contra Davis, de 63 años.
Durante sus alegatos iniciales, los fiscales dijeron al jurado que se apoyarían en gran medida en las propias declaraciones de Davis realizadas en entrevistas con la policía y en pódcasts, así como en las memorias que coescribió en 2019, Compton Street Legend.
Sin embargo, Davis también había declarado previamente ante el FBI que Anderson no estuvo involucrado en el tiroteo contra Shakur y llegó a especular que Knight o Sean «Diddy» Combs podían estar relacionados con el crimen.
Davis se ha declarado no culpable. Su abogado ha calificado la versión de los fiscales como «ficción» y argumentó que su cliente «decía puras tonterías» cuando contaba historias sobre su supuesta participación, algo que, según sostuvo, las autoridades conocían. También afirmó que los investigadores nunca corroboraron con pruebas las declaraciones de Davis.
En realidad, los detectives de la Policía de Los Ángeles habían llevado a Davis a la entrevista para hablar sobre el asesinato a tiros, ocurrido en 1997, de The Notorious B.I.G., considerado uno de los principales rivales de Shakur.
Davis fue brevemente considerado sospechoso de ese asesinato, que continúa sin resolverse, pero posteriormente fue descartado.
«Todo el mundo era sospechoso en ese momento», declaró el jueves Daryn Dupree, uno de los detectives que participó en la entrevista.
Durante la conversación, los investigadores le dijeron a Davis que sus declaraciones serían confidenciales. Greg Kading, el otro detective que lo interrogó y quien años después describió la entrevista en un libro, le aseguró que nada de lo que dijera podría utilizarse en su contra.
Algunas personas presentes en la sala negaron con la cabeza cuando en la grabación uno de los investigadores le dice a Davis que «nada sale de esta sala».
«Si no dices nada, está bien, pero si sales ahí afuera y empiezas a hablar», añadió Dupree.
Los fiscales sostienen que Davis, en efecto, «salió ahí afuera y empezó a hablar» años después, cuando relató detalles del tiroteo en entrevistas y en sus memorias. Según la fiscalía, esas declaraciones anularían cualquier acuerdo que Davis hubiera tenido con las autoridades respecto a aquella conversación y otras entrevistas grabadas.
La acusación sostiene que Shakur fue asesinado como venganza por un ataque que miembros de su séquito realizaron contra Anderson unas horas antes en el MGM Grand, después de una pelea de Mike Tyson. Davis estuvo presente en el combate, pero no participó en la pelea posterior.
Más tarde esa noche, Davis y los otros hombres viajaban en el Cadillac cuando vieron a Shakur asomado por la ventanilla de un BMW negro, mientras algunas personas gritaban «¡Tupac!».
Davis relató que, después de que Anderson disparó, pensó que Knight había muerto.
A casi tres décadas de su asesinato, Tupac Shakur continúa siendo un ícono cultural y uno de los raperos más influyentes y versátiles de todos los tiempos. Murió cuando su popularidad se encontraba en su punto máximo y su carrera como actor comenzaba a despegar, mientras que su legado y su leyenda no han dejado de crecer con los años.
Diario MX
