Ciudad Juárez.- Disfraces de fantasmas, zombis, villanos y personajes de películas de terror se ven esta tarde en la plaza de la Catedral, donde niños y adultos recorren el Centro para pedir dulces por Halloween. El tránsito vehicular es pesado en el sector, mientras las familias caminan por la zona y buscan los comercios que reparten golosinas.
En los locales de la zona, la entrega comenzó desde el mediodía y, al momento de la entrevista, ya habían recibido a más de 50 personas, relató una empleada. Paletas, chocolates y otros dulces, que proporcionó el propietario, se repartieron tanto a niños como a adultos, con la condición de que llevaran un disfraz, explicó.
Entre quienes eligieron esta zona para pasar la tarde está Jaqueline Escamilla, de 24 años, vecina de la colonia Anáhuac, quien llegó con su hermano de 17 y su sobrino de 10. La joven contó que es la primera vez que los tres piden dulces en el Centro, aunque la celebración forma parte de sus costumbres desde hace años.
Para ella, salir disfrazada tiene un antecedente familiar que ahora comparte con su sobrino. “Mis papás también se disfrazaban para llevarme y ahora yo soy la que me disfrazo para traer a mi sobrino”, relató. Los dulces y la oportunidad de caracterizarse son los motivos por los que disfruta esta fecha, explicó durante el recorrido.
El niño eligió a Tanjiro Kamado, un personaje de anime, y su disfraz costó 500 pesos, detalló Escamilla. Su hermano se caracterizó como Momo con prendas de su clóset, sin necesidad de gastar; ella utilizó un atuendo que pertenecía a su madre y sólo compró una máscara de 50 pesos para completar su vestuario.
La afición por el anime también ha influido en las elecciones de otros años, contó la joven, quien antes se disfrazó de personajes de ese género, de leoparda y de diabla. Su sobrino, añadió, ha usado atuendos de Spider-Man, Mario Bros y Transformers. Al momento de la entrevista acababan de llegar y planeaban quedarse hasta alrededor de las cinco de la tarde.
Sobre el gasto y la preparación de cada disfraz, Escamilla consideró que un atuendo más elaborado no necesariamente significa recibir más golosinas. “La gente de aquí normalmente a todo niño le da”, expresó. En su caso, la salida reúne a tres integrantes de la familia con vestuarios que combinaron compras y prendas que ya tenían en casa.
Halloween no es la única fecha que conmemoran en su hogar, explicó la entrevistada, quien también coloca un altar por el Día de Muertos. La ofrenda está dedicada a sus abuelos y a un gato que murió hace tres años, de modo que la familia conserva tanto la costumbre de pedir dulces como la de recordar a sus difuntos.
Del otro lado de la entrega, la jornada también deja cansancio. “Cansadas”, respondió una empleada de los negocios, sobre cómo se sentían tras repartir golosinas desde el mediodía. Superhéroes, princesas y brujas estuvieron entre quienes llegaron al establecimiento, relató; la participación de ese comercio se repite cada año para recibir a niños y adultos disfrazados.
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Ciudad Juárez.- Disfraces de fantasmas, zombis, villanos y personajes de películas de terror se ven esta tarde en la plaza de la Catedral, donde niños y adultos recorren el Centro para pedir dulces por Halloween. El tránsito vehicular es pesado en el sector, mientras las familias caminan por la zona y buscan los comercios que reparten golosinas.
En los locales de la zona, la entrega comenzó desde el mediodía y, al momento de la entrevista, ya habían recibido a más de 50 personas, relató una empleada. Paletas, chocolates y otros dulces, que proporcionó el propietario, se repartieron tanto a niños como a adultos, con la condición de que llevaran un disfraz, explicó.
Entre quienes eligieron esta zona para pasar la tarde está Jaqueline Escamilla, de 24 años, vecina de la colonia Anáhuac, quien llegó con su hermano de 17 y su sobrino de 10. La joven contó que es la primera vez que los tres piden dulces en el Centro, aunque la celebración forma parte de sus costumbres desde hace años.
Para ella, salir disfrazada tiene un antecedente familiar que ahora comparte con su sobrino. “Mis papás también se disfrazaban para llevarme y ahora yo soy la que me disfrazo para traer a mi sobrino”, relató. Los dulces y la oportunidad de caracterizarse son los motivos por los que disfruta esta fecha, explicó durante el recorrido.
El niño eligió a Tanjiro Kamado, un personaje de anime, y su disfraz costó 500 pesos, detalló Escamilla. Su hermano se caracterizó como Momo con prendas de su clóset, sin necesidad de gastar; ella utilizó un atuendo que pertenecía a su madre y sólo compró una máscara de 50 pesos para completar su vestuario.
La afición por el anime también ha influido en las elecciones de otros años, contó la joven, quien antes se disfrazó de personajes de ese género, de leoparda y de diabla. Su sobrino, añadió, ha usado atuendos de Spider-Man, Mario Bros y Transformers. Al momento de la entrevista acababan de llegar y planeaban quedarse hasta alrededor de las cinco de la tarde.
Sobre el gasto y la preparación de cada disfraz, Escamilla consideró que un atuendo más elaborado no necesariamente significa recibir más golosinas. “La gente de aquí normalmente a todo niño le da”, expresó. En su caso, la salida reúne a tres integrantes de la familia con vestuarios que combinaron compras y prendas que ya tenían en casa.
Halloween no es la única fecha que conmemoran en su hogar, explicó la entrevistada, quien también coloca un altar por el Día de Muertos. La ofrenda está dedicada a sus abuelos y a un gato que murió hace tres años, de modo que la familia conserva tanto la costumbre de pedir dulces como la de recordar a sus difuntos.
Del otro lado de la entrega, la jornada también deja cansancio. “Cansadas”, respondió una empleada de los negocios, sobre cómo se sentían tras repartir golosinas desde el mediodía. Superhéroes, princesas y brujas estuvieron entre quienes llegaron al establecimiento, relató; la participación de ese comercio se repite cada año para recibir a niños y adultos disfrazados.
Diario MX
