Los recursos destinados a las niñas y los niños menores de 6 años aumentaron más de 40 por ciento en términos reales en menos de una década, destacó el Pacto por la Primera Infancia.
Durante la Sexta Jornada Nacional de Inversión en Primera Infancia, detalló que entre 2018 y 2025, el presupuesto ejercido para ese sector de la población pasó de 110,758 millones a 216,560 millones de pesos
El crecimiento acumulado fue de 96 por ciento en términos nominales y de 41 por ciento en términos reales, mientras que el gasto anual por cada niña y niño pasó de 8,461 a 17,565 pesos, lo que representó un aumento de 108 por ciento nominal y 50 apuntó real.
En 2025, señaló, la inversión en primera infancia representó 2.53 por ciento del gasto público y 0.61 por ciento del PIB, lo que muestra, remarcó, que existe margen para continuar fortaleciendo la inversión en primera infancia.
«El reto que se abre ahora es sostener ese impulso: convertir un crecimiento que ya ocurrió en una trayectoria previsible, gradual y de largo plazo, capaz de responder a la magnitud de las necesidades de los primeros años de vida», planteó en un comunicado.
En un análisis presentado durante la Jornada destacó también los cambios en la composición de la inversión. En 2025, indicó, 57 por ciento se destinó q educación, 31 a salud y 11 a protección social, lo que, consideró, muestra la oportunidad de seguir fortaleciendo una distribución que responda de manera integral a las necesidades de la primera infancia.
En tanto, señaló, los datos de la medición de la pobreza multidimensional realizada por el Inegi en 2024 confirman que en la primera infancia se redujo de manera sostenida en los últimos años.
Sin embargo, advirtió, cuatro de cada diez niñas y niños menores de 6 años viven en pobreza, una proporción mayor que la de otros grupos de edad, justo en la etapa en que se construyen las bases de la salud, el aprendizaje y el desarrollo.
Lorena Villavicencio, Secretaria Ejecutiva del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), destacó que «invertir en los primeros años de vida es tener la certeza de construir una sociedad más pacífica, productiva e igualitaria».
Enfatizó que el reto no es únicamente invertir más, sino invertir mejor, con evidencia, articulación institucional, enfoque territorial y resultados medibles.
Por su parte, Aranzazu Alonso, Directora Ejecutiva del Pacto por la Primera Infancia, subrayó que el desafío es asegurar una trayectoria de inversión suficiente, progresiva y sostenible.
[#content_wordai]
Los recursos destinados a las niñas y los niños menores de 6 años aumentaron más de 40 por ciento en términos reales en menos de una década, destacó el Pacto por la Primera Infancia.
Durante la Sexta Jornada Nacional de Inversión en Primera Infancia, detalló que entre 2018 y 2025, el presupuesto ejercido para ese sector de la población pasó de 110,758 millones a 216,560 millones de pesos
El crecimiento acumulado fue de 96 por ciento en términos nominales y de 41 por ciento en términos reales, mientras que el gasto anual por cada niña y niño pasó de 8,461 a 17,565 pesos, lo que representó un aumento de 108 por ciento nominal y 50 apuntó real.
En 2025, señaló, la inversión en primera infancia representó 2.53 por ciento del gasto público y 0.61 por ciento del PIB, lo que muestra, remarcó, que existe margen para continuar fortaleciendo la inversión en primera infancia.
«El reto que se abre ahora es sostener ese impulso: convertir un crecimiento que ya ocurrió en una trayectoria previsible, gradual y de largo plazo, capaz de responder a la magnitud de las necesidades de los primeros años de vida», planteó en un comunicado.
En un análisis presentado durante la Jornada destacó también los cambios en la composición de la inversión. En 2025, indicó, 57 por ciento se destinó q educación, 31 a salud y 11 a protección social, lo que, consideró, muestra la oportunidad de seguir fortaleciendo una distribución que responda de manera integral a las necesidades de la primera infancia.
En tanto, señaló, los datos de la medición de la pobreza multidimensional realizada por el Inegi en 2024 confirman que en la primera infancia se redujo de manera sostenida en los últimos años.
Sin embargo, advirtió, cuatro de cada diez niñas y niños menores de 6 años viven en pobreza, una proporción mayor que la de otros grupos de edad, justo en la etapa en que se construyen las bases de la salud, el aprendizaje y el desarrollo.
Lorena Villavicencio, Secretaria Ejecutiva del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), destacó que «invertir en los primeros años de vida es tener la certeza de construir una sociedad más pacífica, productiva e igualitaria».
Enfatizó que el reto no es únicamente invertir más, sino invertir mejor, con evidencia, articulación institucional, enfoque territorial y resultados medibles.
Por su parte, Aranzazu Alonso, Directora Ejecutiva del Pacto por la Primera Infancia, subrayó que el desafío es asegurar una trayectoria de inversión suficiente, progresiva y sostenible.
Diario MX
