El «Toro» creció en Bahía Blanca viendo triunfar desde el televisor a su ídolo Manu Ginóbili, pues ambos son del mismo pueblo argentino.
Lautaro Martínez soñaba que sus pases y canastas pudieran llevarlo hasta la NBA y emular a la estrella de los Spurs, pero el destino le tenía diseñado otro camino: ser un goleador de talla mundial.
El delantero de 28 años era el base armador del Club Villa Mitre. A la par que botaba el balón en la niñez y adolescencia -desde que tenía cinco hasta los 15 años- le tocó ver brillar a su compatriota en San Antonio, donde conquistó cuatro anillos de campeón y el oro olímpico en Atenas 2004.
Pero llegó un día, alrededor de los 15 años, que el cuerpo y el tiempo no le daban para jugar basquetbol y futbol, por lo que tuvo que tomar una decisión, ciertamente acertada, pues el actual ariete del Inter de Milán no pintaba para tener una gran estatura para ir a la NBA.
Las cosas pasan por algo. Lautaro se dedicó de lleno al futbol y ayer metió el gol al 90’+2′ que mandó a Argentina a la Final.
«Amo el basquetbol. A los 15 años tuve que elegir y me quedé con el futbol, pero si no lo hubiera logrado, habría jugado al basquetbol», contó en alguna ocasión el argentino, que es ferviente seguidor de Stephen Curry, de los Warriors. «Y prefiero mirar un partido de basquetbol antes que uno de futbol».
Lautaro está en su segunda Copa del Mundo, y en esta de 2026 ha marcado goles clave: ante Suiza en los Cuartos y ayer ante Inglaterra para buscar el bicampeonato.
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El «Toro» creció en Bahía Blanca viendo triunfar desde el televisor a su ídolo Manu Ginóbili, pues ambos son del mismo pueblo argentino.
Lautaro Martínez soñaba que sus pases y canastas pudieran llevarlo hasta la NBA y emular a la estrella de los Spurs, pero el destino le tenía diseñado otro camino: ser un goleador de talla mundial.
El delantero de 28 años era el base armador del Club Villa Mitre. A la par que botaba el balón en la niñez y adolescencia -desde que tenía cinco hasta los 15 años- le tocó ver brillar a su compatriota en San Antonio, donde conquistó cuatro anillos de campeón y el oro olímpico en Atenas 2004.
Pero llegó un día, alrededor de los 15 años, que el cuerpo y el tiempo no le daban para jugar basquetbol y futbol, por lo que tuvo que tomar una decisión, ciertamente acertada, pues el actual ariete del Inter de Milán no pintaba para tener una gran estatura para ir a la NBA.
Las cosas pasan por algo. Lautaro se dedicó de lleno al futbol y ayer metió el gol al 90’+2′ que mandó a Argentina a la Final.
«Amo el basquetbol. A los 15 años tuve que elegir y me quedé con el futbol, pero si no lo hubiera logrado, habría jugado al basquetbol», contó en alguna ocasión el argentino, que es ferviente seguidor de Stephen Curry, de los Warriors. «Y prefiero mirar un partido de basquetbol antes que uno de futbol».
Lautaro está en su segunda Copa del Mundo, y en esta de 2026 ha marcado goles clave: ante Suiza en los Cuartos y ayer ante Inglaterra para buscar el bicampeonato.
Diario MX
