A menudo la Historia se representa con una flecha, que avanza siempre: del románico se pasó al gótico y del gótico al barroco. La Historia, entonces, sería una sucesión de años y revoluciones que resbalan las unas sobre las otras. Resbalan o estallan: vivir una vida de paz es, en realidad, un prodigio histórico. En todas las épocas existen también resistencias que discuten la idea de progreso y proponen volver hacia atrás: anclan la flecha al suelo o tratan de revertir su sentido para buscar esencias en el pasado. De esa tensión surge la historia, y por eso con frecuencia adopta la forma del círculo: como si muchas cosas que ya pasaron pudieran volver a pasar. Hasta que pasan.
Pensar que hay pueblos condenados a sufrir guerra o hambre implica un prejuicio que se combate abriendo un libro
A menudo la Historia se representa con una flecha, que avanza siempre: del románico se pasó al gótico y del gótico al barroco. La Historia, entonces, sería una sucesión de años y revoluciones que resbalan las unas sobre las otras. Resbalan o estallan: vivir una vida de paz es, en realidad, un prodigio histórico. En todas las épocas existen también resistencias que discuten la idea de progreso y proponen volver hacia atrás: anclan la flecha al suelo o tratan de revertir su sentido para buscar esencias en el pasado. De esa tensión surge la historia, y por eso con frecuencia adopta la forma del círculo: como si muchas cosas que ya pasaron pudieran volver a pasar. Hasta que pasan.
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