Si la comunidad animalista lo encontrara, difícilmente saldría ileso. Pero antes que la venganza, las autoridades insisten en algo más urgente: denunciarlo y sacarlo de las calles. Quien fue capaz de desollar vivo a un perro chow chow en el fraccionamiento Del Real representa un riesgo que, advierten especialistas y defensores de los animales, no puede minimizarse ni quedar impune.
La directora de Atención y Bienestar Animal (DABA), Alma Arredondo Salinas, calificó el caso como una muestra de graves alteraciones en la salud mental. El perro, explicó, sufrió heridas provocadas con un arma punzocortante: le arrancaron la piel como si se tratara de un animal de consumo y, además, presentaba quemaduras en las almohadillas y el hocico. Después quedó expuesto al sol, con la carne viva. «Debió haber llorado mucho, debió haber derramado mucha sangre», expresó.
La funcionaria hizo un llamado a la ciudadanía para aportar cualquier información que permita identificar al agresor. Recordó que alguien tuvo que haber visto o escuchado algo y pidió reportarlo de inmediato a los números de emergencia o directamente ante la Fiscalía General del Estado.
En el lenguaje de quienes defienden la vida animal existe una certeza, que es quien disfruta infligir semejante sufrimiento a un ser sintiente podría representar un peligro también para las personas. Por ello, consideran indispensable que el responsable sea localizado y sometido a una evaluación psiquiátrica, además de enfrentar las consecuencias legales que correspondan.
Desde el inicio de la actual administración, DABA ha presentado 21 denuncias por crueldad animal. En todos los casos ha habido algún tipo de sanción, desde reparación del daño hasta detenciones. Arredondo recordó que la Constitución reconoce a los animales como seres sintientes, una condición que obliga a la sociedad no sólo a protegerlos, sino también a impedir que quienes los torturan permanezcan en libertad.
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Si la comunidad animalista lo encontrara, difícilmente saldría ileso. Pero antes que la venganza, las autoridades insisten en algo más urgente: denunciarlo y sacarlo de las calles. Quien fue capaz de desollar vivo a un perro chow chow en el fraccionamiento Del Real representa un riesgo que, advierten especialistas y defensores de los animales, no puede minimizarse ni quedar impune.
La directora de Atención y Bienestar Animal (DABA), Alma Arredondo Salinas, calificó el caso como una muestra de graves alteraciones en la salud mental. El perro, explicó, sufrió heridas provocadas con un arma punzocortante: le arrancaron la piel como si se tratara de un animal de consumo y, además, presentaba quemaduras en las almohadillas y el hocico. Después quedó expuesto al sol, con la carne viva. «Debió haber llorado mucho, debió haber derramado mucha sangre», expresó.
La funcionaria hizo un llamado a la ciudadanía para aportar cualquier información que permita identificar al agresor. Recordó que alguien tuvo que haber visto o escuchado algo y pidió reportarlo de inmediato a los números de emergencia o directamente ante la Fiscalía General del Estado.
En el lenguaje de quienes defienden la vida animal existe una certeza, que es quien disfruta infligir semejante sufrimiento a un ser sintiente podría representar un peligro también para las personas. Por ello, consideran indispensable que el responsable sea localizado y sometido a una evaluación psiquiátrica, además de enfrentar las consecuencias legales que correspondan.
Desde el inicio de la actual administración, DABA ha presentado 21 denuncias por crueldad animal. En todos los casos ha habido algún tipo de sanción, desde reparación del daño hasta detenciones. Arredondo recordó que la Constitución reconoce a los animales como seres sintientes, una condición que obliga a la sociedad no sólo a protegerlos, sino también a impedir que quienes los torturan permanezcan en libertad.
Diario MX
