Hay poetas, incluso buenos poetas, que permanecen oscurecidos en la posteridad porque formaron parte de una generación cuyos jefes de filas acopiaron para sí toda la gloria y dejaron para los demás solo las raspas de la letra pequeña a pie de página. Así sucedió en la generación del 27.
El escritor valenciano, que estuvo en el acto fundacional de la generación del 27, ha permanecido oscurecido en la posteridad pese a su vida de aventuras literarias y galantes
Hay poetas, incluso buenos poetas, que permanecen oscurecidos en la posteridad porque formaron parte de una generación cuyos jefes de filas acopiaron para sí toda la gloria y dejaron para los demás solo las raspas de la letra pequeña a pie de página. Así sucedió en la generación del 27.
