Con la mirada fija hacia el piso durante prácticamente toda la audiencia, Tomás S. F. escuchó este lunes la condena de 25 años de prisión por el homicidio calificado de Ambrosio V.G. Del otro lado de la sala, la madre de la víctima, Amalia G.S., permaneció seria y atenta al desarrollo de la diligencia y, al concluir, aseguró que le hubiera gustado una pena mayor, aunque consideró que finalmente se hizo justicia.
La sentencia fue impuesta durante la audiencia de individualización de sanciones de la causa penal 121/26, celebrada en los juzgados del Distrito Judicial Bravos, luego de que el Tribunal de Enjuiciamiento emitiera el pasado 3 de julio un fallo condenatorio contra el acusado al encontrar acreditada su responsabilidad penal.
Antes de retirarse a deliberar en privado, la jueza concedió el uso de la palabra a la víctima indirecta. Sin levantar la voz y con la mirada dirigida al tribunal, Amalia resumió en una sola petición lo que esperaba de la resolución.
—Solo pido justicia. Lo único que quiero es justicia—, expresó.
Minutos después, la juzgadora regresó a la sala para dar lectura a la resolución. Determinó imponer a Tomás S. F. una pena de 25 años de prisión, la mínima prevista para el delito de homicidio calificado.
Además, lo condenó al pago de 572 mil 488 pesos con 40 centavos por concepto de reparación del daño a favor de la víctima indirecta, monto que comprende la indemnización por la muerte de Ambrosio y los gastos funerarios.
Durante la audiencia, el Ministerio Público solicitó una pena superior a la mínima. Argumentó que el responsable ocasionó a la víctima sufrimiento y una agonía prolongada antes de su fallecimiento, por lo que consideró que existían elementos para imponer una sanción mayor.
La representación social sostuvo que Tomás S. F. utilizó un objeto para golpear a Ambrosio en la cabeza, lesiones que derivaron en su muerte y cuya responsabilidad fue acreditada durante el juicio oral.
En contraste, la defensa pidió a la jueza imponer la pena mínima al señalar que su representado había observado buena conducta durante el tiempo que permaneció en prisión preventiva, periodo que asciende a cerca de un año. Asimismo, adelantó que la sentencia será impugnada mediante un recurso de apelación.
Mientras la jueza leía la resolución, Tomás S. F., un hombre de mediana edad que portaba un auxiliar auditivo en el oído derecho, permaneció serio y con la mirada baja. En distintos momentos comenzó a balancearse lentamente hacia adelante y hacia atrás desde el lugar que ocupaba frente al tribunal, sin emitir alguna expresión mientras escuchaba la pena que deberá cumplir.
La actitud de la madre de la víctima fue distinta. Durante toda la audiencia siguió con atención cada intervención de las partes y mantuvo una expresión firme mientras esperaba la decisión judicial.
Al salir de la sala, Amalia dijo a representantes de los medios de comunicación que hubiera preferido una condena superior a los 25 años de prisión impuestos al responsable. Sin embargo, manifestó que la resolución representa un acto de justicia para su hijo.
Recordó que el homicidio ocurrió el 31 de mayo de 2025 y aseguró que, desde entonces, el dolor por la pérdida no ha disminuido.
“En todo este tiempo no me he podido recuperar de la pérdida”, expresó.
De acuerdo con la investigación de la Fiscalía de Distrito Zona Norte, el crimen ocurrió en el cruce de la avenida Santiago Troncoso y Portal de la Tierra, en la colonia Complejo Roma, donde Tomás S. F. agredió a Ambrosio V.G. El ahora sentenciado fue detenido el 24 de julio de 2025 por elementos de la Agencia Estatal de Investigación mediante una orden de aprehensión cumplimentada en el cruce del Eje Vial Juan Gabriel y Aserraderos.
La lectura formal de la sentencia quedó programada para el próximo 13 de julio a las 13:00 horas. [#content_wordai] Con la mirada fija hacia el piso durante prácticamente toda la audiencia, Tomás S. F. escuchó este lunes la condena de 25 años de prisión por el homicidio calificado de Ambrosio V.G. Del otro lado de la sala, la madre de la víctima, Amalia G.S., permaneció seria y atenta al desarrollo de la diligencia y, al concluir, aseguró que le hubiera gustado una pena mayor, aunque consideró que finalmente se hizo justicia.
La sentencia fue impuesta durante la audiencia de individualización de sanciones de la causa penal 121/26, celebrada en los juzgados del Distrito Judicial Bravos, luego de que el Tribunal de Enjuiciamiento emitiera el pasado 3 de julio un fallo condenatorio contra el acusado al encontrar acreditada su responsabilidad penal.
Antes de retirarse a deliberar en privado, la jueza concedió el uso de la palabra a la víctima indirecta. Sin levantar la voz y con la mirada dirigida al tribunal, Amalia resumió en una sola petición lo que esperaba de la resolución.
—Solo pido justicia. Lo único que quiero es justicia—, expresó.
Minutos después, la juzgadora regresó a la sala para dar lectura a la resolución. Determinó imponer a Tomás S. F. una pena de 25 años de prisión, la mínima prevista para el delito de homicidio calificado.
Además, lo condenó al pago de 572 mil 488 pesos con 40 centavos por concepto de reparación del daño a favor de la víctima indirecta, monto que comprende la indemnización por la muerte de Ambrosio y los gastos funerarios.
Durante la audiencia, el Ministerio Público solicitó una pena superior a la mínima. Argumentó que el responsable ocasionó a la víctima sufrimiento y una agonía prolongada antes de su fallecimiento, por lo que consideró que existían elementos para imponer una sanción mayor.
La representación social sostuvo que Tomás S. F. utilizó un objeto para golpear a Ambrosio en la cabeza, lesiones que derivaron en su muerte y cuya responsabilidad fue acreditada durante el juicio oral.
En contraste, la defensa pidió a la jueza imponer la pena mínima al señalar que su representado había observado buena conducta durante el tiempo que permaneció en prisión preventiva, periodo que asciende a cerca de un año. Asimismo, adelantó que la sentencia será impugnada mediante un recurso de apelación.
Mientras la jueza leía la resolución, Tomás S. F., un hombre de mediana edad que portaba un auxiliar auditivo en el oído derecho, permaneció serio y con la mirada baja. En distintos momentos comenzó a balancearse lentamente hacia adelante y hacia atrás desde el lugar que ocupaba frente al tribunal, sin emitir alguna expresión mientras escuchaba la pena que deberá cumplir.
La actitud de la madre de la víctima fue distinta. Durante toda la audiencia siguió con atención cada intervención de las partes y mantuvo una expresión firme mientras esperaba la decisión judicial.
Al salir de la sala, Amalia dijo a representantes de los medios de comunicación que hubiera preferido una condena superior a los 25 años de prisión impuestos al responsable. Sin embargo, manifestó que la resolución representa un acto de justicia para su hijo.
Recordó que el homicidio ocurrió el 31 de mayo de 2025 y aseguró que, desde entonces, el dolor por la pérdida no ha disminuido.
“En todo este tiempo no me he podido recuperar de la pérdida”, expresó.
De acuerdo con la investigación de la Fiscalía de Distrito Zona Norte, el crimen ocurrió en el cruce de la avenida Santiago Troncoso y Portal de la Tierra, en la colonia Complejo Roma, donde Tomás S. F. agredió a Ambrosio V.G. El ahora sentenciado fue detenido el 24 de julio de 2025 por elementos de la Agencia Estatal de Investigación mediante una orden de aprehensión cumplimentada en el cruce del Eje Vial Juan Gabriel y Aserraderos.
La lectura formal de la sentencia quedó programada para el próximo 13 de julio a las 13:00 horas. Diario MX
