Conductores ebrios que provoquen la muerte de otras personas enfrentarán penas de hasta 13 años en Chihuahua a partir de una reforma al Código Penal que aprobó el Congreso del Estado.
La propuesta fue presentada por la diputada Xóchitl Contreras (PAN) y busca inhibir conductas irresponsables al establecer como dolosas las pérdidas humanas provocadas por conductores ebrios.
«Quien decide manejar después de consumir alcohol o sustancias tóxicas sabe que pone vidas en riesgo. No podemos seguir permitiendo que una decisión irresponsable siga arrebatando padres, madres, hijos o hermanos. La ley tiene que estar del lado de las víctimas y de sus familias, no de quienes deciden conducir en esas condiciones», expresó.
Explicó que uno de los principales objetivos de su iniciativa fue endurecer las sanciones que durante años resultaron insuficientes frente a la gravedad de estas conductas, y destacó que el incremento más importante es en los casos de homicidio imprudencial cometido por operadores del transporte público o de carga, cuya pena aumenta de 4 a 12 años a 4 a 13 años de prisión.
Cuando un conductor en tercer estado de ebriedad o estado de intoxicación provoque la muerte de dos o más personas, la sanción pasa de 3 años y 6 meses hasta 10 años de prisión, además de multas.
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Conductores ebrios que provoquen la muerte de otras personas enfrentarán penas de hasta 13 años en Chihuahua a partir de una reforma al Código Penal que aprobó el Congreso del Estado.
La propuesta fue presentada por la diputada Xóchitl Contreras (PAN) y busca inhibir conductas irresponsables al establecer como dolosas las pérdidas humanas provocadas por conductores ebrios.
«Quien decide manejar después de consumir alcohol o sustancias tóxicas sabe que pone vidas en riesgo. No podemos seguir permitiendo que una decisión irresponsable siga arrebatando padres, madres, hijos o hermanos. La ley tiene que estar del lado de las víctimas y de sus familias, no de quienes deciden conducir en esas condiciones», expresó.
Explicó que uno de los principales objetivos de su iniciativa fue endurecer las sanciones que durante años resultaron insuficientes frente a la gravedad de estas conductas, y destacó que el incremento más importante es en los casos de homicidio imprudencial cometido por operadores del transporte público o de carga, cuya pena aumenta de 4 a 12 años a 4 a 13 años de prisión.
Cuando un conductor en tercer estado de ebriedad o estado de intoxicación provoque la muerte de dos o más personas, la sanción pasa de 3 años y 6 meses hasta 10 años de prisión, además de multas.
Diario MX
