México exporta más emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) de las que importa en su intercambio con Estados Unidos, debido a su especialización manufacturera y al peso de las industrias intensivas en energía dentro de sus ventas al exterior.
De acuerdo con el estudio «Emisiones de GEI en el comercio México-Estados Unidos», de BBVA Research, las exportaciones mexicanas hacia ese mercado se concentran en dos sectores: máquinas, aparatos y material eléctrico, que representan 44.5 por ciento de las ventas, y material de transporte, con otro 24 por ciento.
En conjunto generan casi siete de cada diez dólares exportados a Estados Unidos y concentran buena parte de la huella de carbono del comercio bilateral.
El análisis revela que desde principios de los años 2000 México se consolidó como exportador neto de emisiones hacia su principal socio comercial.
En 2019, las emisiones incorporadas en las exportaciones mexicanas fueron 67.9 por ciento mayores que las contenidas en las importaciones provenientes de Estados Unidos cuando se consideran bienes totales, en bienes finales, la diferencia alcanzó 127.9 por ciento.
El fenómeno refleja que el comercio internacional no sólo mueve mercancías, sino también las emisiones generadas durante los procesos productivos.
En México, una parte importante de la manufactura destinada al mercado estadounidense se realiza en territorio nacional, por lo que su huella de carbono queda incorporada en las exportaciones.
El reporte concluye que la mayor parte de la huella de carbono de las industrias automotriz y eléctrica no se genera en las plantas de ensamble, sino en las cadenas de suministro, particularmente en proveedores, materias primas, logística y etapas previas de producción.
México exporta más emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de las que importa en su intercambio con Estados Unidos, debido a su especialización manufacturera y al peso de las industrias intensivas en energía dentro de sus ventas al exterior.
De acuerdo con el estudio Emisiones de GEI en el comercio México-Estados Unidos, de BBVA Research, las exportaciones mexicanas hacia ese mercado se concentran en dos sectores: máquinas, aparatos y material eléctrico, que representan 44.5 por ciento de las ventas, y material de transporte, con otro 24 por ciento. En conjunto generan casi siete de cada diez dólares exportados a Estados Unidos y concentran buena parte de la huella de carbono del comercio bilateral.
El análisis revela que desde principios de los años 2000 México se consolidó como exportador neto de emisiones hacia su principal socio comercial. En 2019, las emisiones incorporadas en las exportaciones mexicanas fueron 67.9 por ciento mayores que las contenidas en las importaciones provenientes de Estados Unidos cuando se consideran bienes totales. En bienes finales, la diferencia alcanzó 127.9 por ciento.
El fenómeno refleja que el comercio internacional no sólo mueve mercancías, sino también las emisiones generadas durante los procesos productivos. En México, una parte importante de la manufactura destinada al mercado estadounidense se realiza en territorio nacional, por lo que su huella de carbono queda incorporada en las exportaciones.
El sector de transporte concentra el patrón más evidente: México exporta más emisiones que importa tanto frente a Estados Unidos como respecto al resto del mundo, debido a sus procesos manufactureros intensivos en energía y a su elevada integración regional.
En el caso de maquinaria y equipo eléctrico, el comportamiento es distinto. México es importador neto de emisiones en su comercio global, pero exportador neto frente a Estados Unidos, lo que refleja su papel como plataforma de transformación de insumos dentro de las cadenas de valor de Norteamérica.
No obstante, al analizar el comercio mundial, México se comporta como importador neto de emisiones en bienes totales desde 1997, ya que adquiere insumos, componentes eléctricos, equipo de transporte y productos minerales cuya fabricación generó emisiones en otros países.
El reporte concluye que la mayor parte de la huella de carbono de las industrias automotriz y eléctrica no se genera en las plantas de ensamble, sino en las cadenas de suministro, particularmente en proveedores, materias primas, logística y etapas previas de producción.
Esto exige descarbonizar a los proveedores locales para mantener la competitividad de la región.
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México exporta más emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) de las que importa en su intercambio con Estados Unidos, debido a su especialización manufacturera y al peso de las industrias intensivas en energía dentro de sus ventas al exterior.
De acuerdo con el estudio «Emisiones de GEI en el comercio México-Estados Unidos», de BBVA Research, las exportaciones mexicanas hacia ese mercado se concentran en dos sectores: máquinas, aparatos y material eléctrico, que representan 44.5 por ciento de las ventas, y material de transporte, con otro 24 por ciento.
En conjunto generan casi siete de cada diez dólares exportados a Estados Unidos y concentran buena parte de la huella de carbono del comercio bilateral.
El análisis revela que desde principios de los años 2000 México se consolidó como exportador neto de emisiones hacia su principal socio comercial.
En 2019, las emisiones incorporadas en las exportaciones mexicanas fueron 67.9 por ciento mayores que las contenidas en las importaciones provenientes de Estados Unidos cuando se consideran bienes totales, en bienes finales, la diferencia alcanzó 127.9 por ciento.
El fenómeno refleja que el comercio internacional no sólo mueve mercancías, sino también las emisiones generadas durante los procesos productivos.
En México, una parte importante de la manufactura destinada al mercado estadounidense se realiza en territorio nacional, por lo que su huella de carbono queda incorporada en las exportaciones.
El reporte concluye que la mayor parte de la huella de carbono de las industrias automotriz y eléctrica no se genera en las plantas de ensamble, sino en las cadenas de suministro, particularmente en proveedores, materias primas, logística y etapas previas de producción.
México exporta más emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de las que importa en su intercambio con Estados Unidos, debido a su especialización manufacturera y al peso de las industrias intensivas en energía dentro de sus ventas al exterior.
De acuerdo con el estudio Emisiones de GEI en el comercio México-Estados Unidos, de BBVA Research, las exportaciones mexicanas hacia ese mercado se concentran en dos sectores: máquinas, aparatos y material eléctrico, que representan 44.5 por ciento de las ventas, y material de transporte, con otro 24 por ciento. En conjunto generan casi siete de cada diez dólares exportados a Estados Unidos y concentran buena parte de la huella de carbono del comercio bilateral.
El análisis revela que desde principios de los años 2000 México se consolidó como exportador neto de emisiones hacia su principal socio comercial. En 2019, las emisiones incorporadas en las exportaciones mexicanas fueron 67.9 por ciento mayores que las contenidas en las importaciones provenientes de Estados Unidos cuando se consideran bienes totales. En bienes finales, la diferencia alcanzó 127.9 por ciento.
El fenómeno refleja que el comercio internacional no sólo mueve mercancías, sino también las emisiones generadas durante los procesos productivos. En México, una parte importante de la manufactura destinada al mercado estadounidense se realiza en territorio nacional, por lo que su huella de carbono queda incorporada en las exportaciones.
El sector de transporte concentra el patrón más evidente: México exporta más emisiones que importa tanto frente a Estados Unidos como respecto al resto del mundo, debido a sus procesos manufactureros intensivos en energía y a su elevada integración regional.
En el caso de maquinaria y equipo eléctrico, el comportamiento es distinto. México es importador neto de emisiones en su comercio global, pero exportador neto frente a Estados Unidos, lo que refleja su papel como plataforma de transformación de insumos dentro de las cadenas de valor de Norteamérica.
No obstante, al analizar el comercio mundial, México se comporta como importador neto de emisiones en bienes totales desde 1997, ya que adquiere insumos, componentes eléctricos, equipo de transporte y productos minerales cuya fabricación generó emisiones en otros países.
El reporte concluye que la mayor parte de la huella de carbono de las industrias automotriz y eléctrica no se genera en las plantas de ensamble, sino en las cadenas de suministro, particularmente en proveedores, materias primas, logística y etapas previas de producción.
Esto exige descarbonizar a los proveedores locales para mantener la competitividad de la región.
Diario MX
